Manifestaciones frente al Museo Nacional tras retiro de obras sobre feminismo, LGBTIQ+ y memoria política en Bogotá
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El Espectador es el periódico más antiguo del país, fundado el 22 de marzo de 1887 y, bajo la dirección de Fidel Cano, es considerado uno de los periódicos más serios y profesionales por su independencia, credibilidad y objetividad.
Visitar sitioDurante los próximos días están previstas más concentraciones y reclamos frente a la institución cultural.
Durante el fin de semana, aproximadamente 800 personas se concentraron frente al Museo Nacional para manifestar su inconformidad con la decisión del presidente Abelardo de la Espriella, quien solicitó a la ministra de Cultura, Paola Holguín, retirar 30 piezas vinculadas al movimiento feminista, la comunidad LGBTIQ+ y las campañas políticas de Bernardo Jaramillo Ossa y Carlos Pizarro. Estas obras fueron retiradas de las salas ‘Hacer sociedad’, ‘Memoria y Nación’ y ‘Fuerza, fe y sustancia’ y, de acuerdo con la información recopilada por El Espectador, actualmente permanecen en las reservas del museo.
Las jornadas de protesta comenzaron de manera pacífica, con la participación de individuos de diversas edades, quienes expresaron preocupación por lo que consideran un acto de censura y desconocimiento de procesos sociales y de memoria histórica. No obstante, la situación se tornó tensa hacia la tarde. Según El Espectador, la intervención de la Unidad Nacional Antidisturbios (Unadi, anteriormente conocida como Undmo) fue notoria alrededor de las 6:33 p. m., cuando una tanqueta utilizó chorros de agua para dispersar a los manifestantes. En medio de ese operativo, algunos asistentes respondieron lanzando piedras, mientras los uniformados emplearon aturdidoras para restaurar el orden. Media hora después, las autoridades lograron restablecer la calma, aunque la presencia policial continuó en las inmediaciones.
La tensión se reactivó el domingo cerca de las 3:30 p. m., nuevamente con el uso de tanquetas y enfrentamientos entre manifestantes y la fuerza pública, según dieron cuenta videos de testigos. Este panorama derivó en un pronunciamiento del ministro del Interior, Rodrigo Lara, quien aseguró en su cuenta en X que la intervención fue coordinada con la Alcaldía de Bogotá y estaba orientada a salvaguardar la protesta pacífica y también los derechos de las personas no involucradas. Lara precisó que, tras el cierre de la ciclovía, la carrera Séptima resultó completamente bloqueada, por lo que la Policía dialogó y pidió liberar la vía para restablecer la movilidad.
A pesar de lo anterior, Iris Marín, defensora del Pueblo, cuestionó el proceder de la fuerza pública. De acuerdo con su declaración, la protesta mantuvo en gran medida su carácter pacífico y recordó el criterio de la Corte Constitucional, según el cual la ocupación del espacio público puede formar parte legítima de la protesta, sin que esto implique perder su carácter pacífico. Marín manifestó inquietud por la utilización de Escuadrones Móviles Antidisturbios (ESMAD), incluido el uso de tanquetas, calificando la respuesta como desproporcionada. Por su parte, la ONG Temblores denunció irregularidades en capturas y traslados de manifestantes, señalando acoso y falta de distancia por parte de las autoridades. La Secretaría de Gobierno anunció que para la semana del 19 al 24 de octubre se programaron ocho manifestaciones, dos de ellas en el propio Museo Nacional.
Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
¿Por qué se retiraron las obras del Museo Nacional relacionadas con movimientos sociales?
Las 30 piezas fueron retiradas por orden del presidente Abelardo de la Espriella, quien las calificó como una "oda al terrorismo", instruyendo a la ministra de Cultura, Paola Holguín, a quitar dichas obras. Estas piezas hacían parte de la reivindicación del movimiento feminista, la comunidad LGBTIQ+ y campañas políticas de figuras como Bernardo Jaramillo Ossa y Carlos Pizarro, y ahora permanecen en las reservas del museo, según información de El Espectador.
¿Qué críticas surgieron por la intervención policial en las protestas del Museo Nacional?
La Defensoría del Pueblo y la ONG Temblores manifestaron preocupación por lo que consideraron un uso desproporcionado de la fuerza pública, específicamente el despliegue de la Unidad Nacional Antidisturbios (Unadi) y del Escuadrón Móvil Antidisturbios (ESMAD). Señalaron que la protesta se mantuvo mayoritariamente pacífica y que la ocupación de espacios públicos es, según la Corte Constitucional, parte legítima del derecho a la protesta.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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