En un mensaje difundido a través de sus redes sociales —frente a la alocución que transmitirá este domingo a las 7:00 p. m.— el mandatario defendió las bases técnicas, económicas y constitucionales del aumento salarial y reiteró la importancia de mantener la iniciativa como expresión de justicia social y protección del poder adquisitivo de los trabajadores.
“Tenemos razones técnicas, económicas y constitucionales de sobra”, afirmó Petro, recordando que los criterios prevalentes para determinar el salario mínimo en Colombia deben orientarse a garantizar un ingreso vital y móvil que responda a los cambios en productividad y costo de vida.
El anuncio del presidente se produce en medio de alta tensión política y social, luego de que el Consejo de Estado ordenara la suspensión provisional del incremento salarial decretado, exigiendo al Gobierno la expedición de un nuevo acto administrativo en un plazo de días que cumpla con parámetros legales más estrictos.
Convocatoria a movilizaciones y diálogo
Además de reafirmar su defensa pública del aumento, Petro confirmó que estará presente en las movilizaciones programadas para el 19 de febrero, que han sido promovidas por sectores progresistas y organizaciones sociales como una forma de respaldo al llamado “salario vital”. La protesta está prevista en plazas públicas de Bogotá y en ciudades principales del país.
El jefe de Estado también se refirió al encuentro previsto para el 16 de febrero, en el que el Ministerio del Trabajo y la Comisión de Concertación de Políticas Salariales y Laborales buscarán construir consensos y justificar técnicamente el nuevo decreto transitorio que ajustaría temporalmente el salario mínimo mientras avanza el proceso judicial. Petro extendió la invitación al sector empresarial para sentarse en esa mesa de concertación y aportar soluciones conjuntas.
Reacciones y contexto
La suspensión del aumento ha generado fuertes reacciones en distintos sectores políticos. Líderes de la izquierda han denunciado la medida como un “ataque institucional” a las políticas sociales del Gobierno e impulsado la movilización popular como respuesta.
Por su parte, algunos líderes regionales han pedido prudencia y enfoque técnico en la discusión, mientras sectores empresariales han manifestado su preocupación por el impacto económico de un incremento salarial de gran magnitud.
La alocución del presidente este domingo y su presencia en las marchas del jueves serán eventos clave para medir la temperatura política y social alrededor de este tema central de la agenda nacional en un contexto electoral y de debate público en Colombia.