Una contundente ofensiva contra las estructuras criminales de mayor impacto en la Región Caribe se puso en marcha en la madrugada de este viernes 16 de octubre de 2026. Bajo el liderazgo directo del presidente de la República, Abelardo De La Espriella, las autoridades ejecutaron la denominada “Operación Blindaje 360”, un gigantesco despliegue de seguridad enfocado en desarticular a los cabecillas de peligrosas organizaciones delictivas como el Clan del Golfo, Los Costeños, Los Pepes, Los del Freseo y Los Porteños en la ciudad de Barranquilla.
El operativo dio inicio pasada la 1:00 a. m. desde las instalaciones del comando de la Policía Metropolitana de Barranquilla. En el punto de partida, el primer mandatario despidió personalmente a los uniformados que asumieron la responsabilidad de llevar a cabo los múltiples allanamientos y aprehensiones en diferentes sectores de la capital del Atlántico. A través de su perfil oficial en la red social X, el jefe de Estado destacó la magnitud del despliegue táctico: “En Barranquilla, 587 hombres de la Policía y el Ejército participaron en la Operación Blindaje 360: ‘Sin tregua al delito'”, consignó en su publicación.
De acuerdo con los detalles entregados por el alto gobierno, la ofensiva no solo busca neutralizar a los mandos medios y altos de las organizaciones al margen de la ley, sino asestar un golpe definitivo a sus fuentes de financiamiento económico y a las redes de control territorial que intimidan cotidianamente a la ciudadanía. Las estructuras impactadas han sido históricamente responsables de dinamizar delitos conexos como el microtráfico, la extorsión y los homicidios selectivos en la zona.
El primer boletín oficial de las autoridades, consolidado con corte a las 4:00 a. m., confirmó la ejecución de 34 allanamientos simultáneos y un total de 56 capturas efectivas. Del consolidado de aprehendidos, 28 se produjeron en flagrancia y los 28 restantes mediante órdenes judiciales emitidas por los jueces competentes. El desglose de los delitos imputados a los capturados refleja la complejidad criminal enfrentada: concierto para delinquir (16), hurto (13), tráfico de estupefacientes (9), porte ilegal de armas de fuego (8), homicidio (3) y otros comportamientos delictivos (7).
Al cierre del balance operacional, el presidente Abelardo De La Espriella envió un mensaje categórico sobre la postura del Estado frente a la criminalidad urbana. El mandatario enfatizó que los ciudadanos de bien no volverán a sentir zozobra ni temor en las calles, advirtiendo por el contrario que serán los delincuentes quienes experimenten verdadero pánico ante la contundencia y el accionar firme de las instituciones del Estado. La Operación Blindaje 360 marca así un punto de inflexión en la estrategia de seguridad nacional para devolver la tranquilidad a Barranquilla.