Murió el mago Juan Tamariz, famoso ilusionista de la televisión de los años 90
Tú navegador no es compatible para reproducir este audio
El legendario ilusionista español falleció este martes en Madrid, dejando un legado imborrable en arte de la magia, teoría de la disciplina y sus seguidores.
El mundo del espectáculo y del ilusionismo internacional se encuentra de luto tras confirmarse el fallecimiento de Juan Tamariz, uno de los magos más importantes, influyentes y queridos de todos los tiempos. El deceso del artista ocurrió este martes 18 de agosto a los 83 años de edad en el hospital Clínico San Carlos de Madrid. La triste noticia fue confirmada de manera oficial por su hija, Ana Tamariz, a través de una emotiva historia compartida en su cuenta de Instagram, conmoviendo a colegas, admiradores y seguidores de su vasta trayectoria.
Juan Manuel Tamariz-Martel Negrón, nombre de pila del maestro, deja un legado prácticamente inabarcable que trascendió las fronteras de España. Su particular sentido del humor, el manejo magistral de sus inseparables cartas, su clásico sombrero y aquel inconfundible grito de júbilo de “¡Chan-tatachán!” lograron acercar el misterio y la ilusión de la magia a millones de hogares durante décadas de constantes apariciones en la televisión y en los escenarios más exigentes.
Sin embargo, la inmensa popularidad que alcanzó ante las cámaras fue solo una faceta de su prolífica carrera. Tamariz consolidó una reputación indiscutible como uno de los grandes estudiosos y teóricos del ilusionismo moderno, convirtiéndose además en un maestro fundamental para varias generaciones de cartomagos que se declararon discípulos y admiradores fervientes de su obra escrita y práctica. Su pasión por este arte germinó cuando apenas tenía cuatro o cinco años, tras asistir a un teatro madrileño para presenciar el show de un ilusionista, una experiencia reveladora que encendió una chispa que lo acompañaría durante el resto de su existencia. Poco después, recibió una caja de magia como obsequio en la festividad de Reyes, comenzando así a ensayar sus primeros juegos ante el asombro de familiares y amigos.
Su determinación por profesionalizarse se evidenció desde su juventud. Con tan solo 16 años intentó postularse a la Sociedad Española de Ilusionismo, siendo inicialmente rechazado debido a que la normativa interna establecía una edad mínima de 20 años para ingresar. No obstante, lejos de desanimarse, volvió a presentarse dos años más tarde; su talento natural y destreza técnica impresionaron de tal manera al jurado que consiguió la admisión excepcional antes de cumplir la edad reglamentaria. A partir de ese momento, consagró el estudio absoluto de la magia como el eje central de su vida.
Aunque en su juventud incursionó en la carrera de Ciencias Físicas y cursó estudios en la Escuela Oficial de Cine, terminó por abandonar ambos caminos académicos para entregarse por completo y de manera profesional al ilusionismo. Su consagración internacional llegó en 1973, año en el que conquistó el prestigioso Premio Mundial de Cartomagia en París, un galardón histórico que catapultó su carrera global y lo posicionó de manera definitiva entre los más grandes exponentes de su disciplina a nivel mundial.
Temas Relacionados:
Recomendados en Nación
Te puede interesar
Sigue leyendo