“Masacre en Titiribí: Tres asesinados bajo engaño reavivan la alerta por guerra de bandas en Antioquia”

Nación
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Tres personas asesinadas en Titiribí: la masacre revela la creciente disputa entre bandas en Antioquia.

Titiribí, municipio ubicado en el departamento de Antioquia, fue recientemente escenario de un crimen que ha conmocionado a la comunidad local y a las autoridades policiales. Según información oficial citada por el comandante de la Policía de Antioquia, coronel Luis Fernando Muñoz, todo inició cuando tres hombres fueron citados, bajo engaños, para asistir a una supuesta reunión con integrantes de la estructura delincuencial conocida como La Miel. Las víctimas se desplazaban en una camioneta rumbo a la vereda La Corcovada, momento en el cual fueron interceptados por sujetos armados.

El coronel Muñoz relató ante varios medios de comunicación, entre ellos Noticias Caracol, que los tres individuos fueron obligados a descender del vehículo para conversar con sus atacantes. Momentos después, los agresores abrieron fuego contra ellos, quitándoles la vida en el lugar. Este hecho ha sido catalogado como una masacre por las autoridades, quienes señalaron la gravedad y el impacto que representa dentro del contexto de violencia actual en la región.

Las primeras investigaciones, basadas en datos publicados por Telemedellín, sugieren que el triple homicidio podría estar relacionado con disputas internas entre bandas delincuenciales que luchan por el control del tráfico ilegal de drogas en el suroeste de Antioquia. Se ha identificado, además, que uno de los fallecidos era familiar de una persona privada de la libertad por pertenecer a otra agrupación criminal reconocida como San Pablo, organización que también mantiene fuertes enfrentamientos por el denominado microtráfico en esta zona.

Después de la masacre, la Policía de Antioquia destinó una comisión especial para llevar a cabo labores de verificación y esclarecimiento de los hechos con el objetivo de avanzar en la identificación de los responsables y las motivaciones detrás del crimen. Hasta el momento, sin embargo, se desconoce la identidad de las víctimas, ya que las autoridades no han hecho pública esta información.

Este trágico suceso eleva a cuatro el número de masacres registradas en Antioquia durante el año 2026, con un saldo de al menos 13 personas muertas en los municipios de Remedios, Abejorral, Tarso y ahora Titiribí. Las cifras divulgadas por el Ministerio de Justicia indican que, solo en 2026, Colombia ha presenciado 1.166 homicidios, siendo Antioquia uno de los departamentos más afectados con 159 homicidios confirmados. Los datos refuerzan la percepción de inseguridad, especialmente en regiones donde bandas armadas ejercen presión sobre la población y se disputan territorios clave para el narcotráfico.

La violencia persistente y las luchas entre organizaciones criminales continúan reclamando víctimas, reflejando un panorama complejo para las fuerzas de seguridad que procuran devolver la tranquilidad a los habitantes de la zona. La preocupación ciudadana crece frente a la frecuencia de estos hechos y la dificultad que existe para erradicar los conflictos entre estructuras ilegales dedicadas al microtráfico.

¿Qué estrategias están implementando las autoridades de Antioquia para combatir la disputa entre bandas criminales?

Ante la preocupación generalizada por la proliferación de hechos violentos en municipios como Titiribí, cabe preguntarse cuáles son las respuestas institucionales frente al fortalecimiento de las bandas armadas en el suroeste antioqueño. Según las declaraciones oficiales contenidas en el reporte, las autoridades han optado por enviar comisiones especiales a las zonas afectadas para investigar a fondo los crímenes y tratar de capturar a los responsables.

Sin embargo, el contexto dominado por la presencia de organizaciones dedicadas al tráfico de estupefacientes y el historial de conflictos armados en la región plantean retos mayúsculos para las fuerzas de seguridad. La complejidad de la situación exige acciones coordinadas y de largo plazo, tanto en materia de inteligencia como en el fortalecimiento de la presencia estatal, para atender las causas estructurales y garantizar mayores niveles de seguridad.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

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