A Petro le tocó echarse para atrás y renunció al proyecto de convocar una constituyente
Tú navegador no es compatible para reproducir este audio
La iniciativa que pretendía reformar la Carta Magna fue cancelada de tajo por sus propios impulsores, provocando un fuerte reacomodo en el discurso oficialista.
El panorama político en Colombia dio un giro radical este jueves. En un hecho inesperado, el Comité Promotor de la Asamblea Nacional Constituyente anunció la suspensión definitiva del proyecto, sepultando —por ahora— la polémica propuesta de cambiar la Constitución Política del país.
La determinación frena en seco el andamiaje que se venía estructurando en diferentes regiones y obliga a los sectores afines al Gobierno a recalcular por completo su estrategia discursiva en la recta final de la contienda electoral.
A través de un comunicado oficial firmado por Armando Wuriyu Valbuena, el comité promotor confirmó que el proceso de recolección de firmas ciudadanas quedó completamente suspendido y que el proyecto de convocatoria fue retirado formalmente.
Según el documento, la decisión se tomó tras un proceso de “reflexión colectiva” sobre la compleja coyuntura política del país. El comité argumentó que el escenario actual exige concentrar los esfuerzos en buscar consensos amplios. Con el fin del proyecto, el grupo anunció que cambiará de nombre para transformarse en el “Comité Nacional por la defensa de la vida, la democracia y las reformas sociales”, enfocando sus actividades en las jornadas de movilización callejera y la lucha popular
Asimismo, confirmaron que decidieron sumarse a la propuesta de un “Gran Acuerdo Nacional” que han venido liderando figuras como los candidatos Iván Cepeda y Aida Quilcué
Casi en simultáneo con el anuncio del comité, el candidato presidencial del Pacto Histórico, Iván Cepeda, marcó una notable distancia frente a la viabilidad de imponer una Constituyente de forma inmediata. En una entrevista concedida al periodista Juan Lozano en la emisora La FM, Cepeda fue enfático en señalar que este mecanismo no se puede concebir si no existe un pacto previo entre todas las fuerzas políticas del país.
“La Constituyente es un mecanismo para reformar la constitución, pero la base de un proceso constituyente desde mi perspectiva es que haya un acuerdo entre los sectores y los que se van a sentar a hacer un nuevo pacto o a reformar el que ya hay. Entonces eso no es posible, yo no lo concibo así si no hay ese acuerdo”, explicó Cepeda.
Al ser indagado directamente por Lozano sobre si su primera acción al llegar a la Casa de Nariño sería convocar la asamblea, el aspirante lo descartó de tajo: “No lo haré, buscaré un acuerdo nacional. Lo he dicho, no ahora, no en elecciones, vengo insistiendo en esa propuesta desde hace largos años”. Cepeda reiteró que su prioridad será aplicar su programa hacia la concertación, y que solo en caso de que ese diálogo conduzca colectivamente a la necesidad de una asamblea en un momento posterior, se evaluaría el camino.
El freno definitivo al proyecto de firmas y la postura moderada de Cepeda coincidieron con un baño de realidad expresado por el propio presidente Gustavo Petro. El mandatario reconoció públicamente que el clima de polarización y los últimos resultados en las urnas impiden que una propuesta de tal magnitud avance de manera unilateral.
Al respecto, Petro fue contundente al aceptar el escenario de paridad que vive la ciudadanía colombiana: “La decisión electoral reflejada en las últimas elecciones, al reflejar una profunda división ciudadana, no permite que el constituyente se convoque a sí mismo”. De esta manera, el discurso de la Constituyente parece perder el impulso oficial con el que arrancó, cediendo el protagonismo a la bandera del acuerdo nacional.
Temas Relacionados:
Recomendados en Nación
Te puede interesar
Sigue leyendo