El periodista Felipe Arias sorprendió con sus declaraciones al afirmar que el dueño de Arroz Sonora, quien fue asesinado, se habría negado a extorsión.
(Vea también: Video muestra cómo sicario le disparó a Gustavo Aponte y lo que hizo antes del crimen)
El doble homicidio ocurrió en un sector transitado de la calle 85 con carrera Séptima, cuando un hombre armado se acercó a las víctimas y efectuó varios disparos antes de huir en una motocicleta. Las imágenes de cámaras de seguridad recogidas por investigadores permitieron establecer varios elementos clave del caso.
Dentro de los indicios más relevantes figura el hecho de que el presunto sicario estuvo merodeando la zona 15 minutos antes del ataque. Además, de acuerdo con Noticias Caracol, una de las pistas para dar con los sospechosos es la moto en la que huyó el sicario que disparó. Se trataría de una Apache 200.
En los videos también se observa que, momentos antes del crimen, el agresor se detiene y atiende una llamada telefónica, lo cual podría indicar coordinación con otras personas que actuaron en conjunto.
Los investigadores trabajan con diversas hipótesis, entre las cuales se baraja la posibilidad de una vinculación del crimen con extorsiones u otros mecanismos de presión ilegal, dado que tanto Aponte como su entorno podrían haber estado bajo amenaza. Esta línea parte de testimonios que señalaban comunicaciones intimidantes recibidas por el empresario en semanas previas, aunque esto aún se coteja con otros aportes probatorios.
Periodista Felipe Arias aseguró que Gustavo Aponte había recibido amenazas
En medio del avance de la investigación, el periodista Felipe Arias, cercano al empresario, aseguró que Aponte le habría comentado sobre llamadas intimidatorias y amenazas recibidas semanas antes del ataque, pese a que la esposa y el hijo de la víctima aseguraron que desconocían ese tipo de situaciones.
Según el comunicador, el empresario “se había negado a pagar y estaba recibiendo llamadas”. Arias indicó que Aponte se mostraba inquieto frente a esas comunicaciones, aunque mantenía la intención de continuar con sus proyectos.
“Él decía que no iba a entregar dinero, que su familia ya había vivido eso hace muchos años, cuando era pequeño, con grupos armados ilegales que operaban en el Tolima”, recordó el comunicador en diálogo con la FM.
El periodista también destacó el perfil personal del empresario, a quien describió como una persona de fuertes convicciones religiosas y compromiso familiar. Sus declaraciones introducen un elemento adicional en la investigación, pues apuntan a un posible antecedente de intimidaciones que ahora es materia de verificación por parte de las autoridades.
Mientras la Fiscalía y la Policía Metropolitana profundizan en cada hipótesis, el caso mantiene la atención pública por el impacto del crimen y por las preguntas que surgen sobre la seguridad de empresarios frente a eventuales amenazas y estructuras delictivas.
¿Grupos armados podrían estar detrás de crimen de Gustavo Aponte?
En ese sentido, de acuerdo con Cambio, otra hipótesis que toma fuerza es la relacionada con disputas por intereses económicos o conflictos locales en zonas donde la víctima tenía actividad empresarial, lo que incluiría la revisión de movimientos financieros, relaciones con terceros y posibles tensiones con actores con presencia en esas regiones. El análisis de cámaras y testimonios apunta a que el ataque fue planeado y no un hecho aislado.
Los análisis técnicos también consideran que la forma de operar —el uso de motos para desplazarse y escapar rápidamente— coincide con patrones asociados a grupos criminales urbanos que buscan minimizar el riesgo de intervención por parte de las autoridades.
El siguiente mapa, desarrollado por Esri Colombia, muestra información de homicidios reportados en Colombia por el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses.