
Trasladan a Bogotá a enfermera que llevaba varios días grave en Fusagasugá; Famisanar hizo gestión
Tú navegador no es compatible para reproducir este audio
Luego del trabajo de varias horas de la familia, por fin se consiguió que Mónica Herrera pudiera llegar a una UCI de alta complejidad en la capital.
Mónica Alexandra Herrera Sáenz, la enfermera de 28 años que permanecía en estado grave en una clínica de Fusagasugá, finalmente fue trasladada a Bogotá, donde continuará su atención médica en una institución de mayor complejidad.
(Ver también: Nueva EPS y 3 entidades más, bajo alerta: Procuraduría detecta graves fallas en sus operaciones)
La joven llegó en la noche del jueves 20 de agosto a la Fundación Santa Fe de Bogotá, luego de que se activara un protocolo para gestionar su remisión y encontrar una institución que pudiera recibirla debido a la complejidad de su estado de salud.
De acuerdo con información conocida por Pulzo, desde que este medio consultó a Famisanar por el caso se estableció comunicación con los familiares de Mónica y se adelantaron las gestiones correspondientes para concretar el traslado. Finalmente, la remisión se produjo alrededor de las 11:00 de la noche.
La llegada a Bogotá representa un nuevo paso en la atención de la joven, cuya condición había despertado preocupación entre sus familiares debido a las complicaciones que presentó durante los últimos días.
La enfermera permanece en estado delicado
El caso de Mónica había sido dado a conocer por Noticias Caracol, medio que habló con sus familiares y contó que su estado de salud se deterioró rápidamente durante el fin de semana.
La joven comenzó el sábado con síntomas como dolor de cabeza, dolor de garganta y fiebre. Posteriormente, se desmayó y fue trasladada de urgencia a la Clínica Belén, en Fusagasugá.
Según el relato de sus allegados, el domingo sufrió un paro cardiorrespiratorio y tuvo que ser ingresada a una unidad de cuidados intensivos, donde fue intubada.
Sus familiares también habían explicado que enfrentaba varias complicaciones, entre ellas shock séptico y cardiogénico, insuficiencia renal y una encefalitis viral que todavía no había sido identificada. Además, señalaban que su corazón estaría funcionando alrededor del 20 % y que requería tratamientos especializados, entre ellos ECMO.
Familia esperaba una atención de mayor complejidad
Precisamente, la complejidad del cuadro médico llevó a sus familiares a insistir en la necesidad de encontrar una institución en Bogotá que pudiera continuar con su tratamiento.
Durante las últimas horas, la posibilidad de traslado había estado condicionada por el estado de salud de Mónica. Incluso, según habían explicado sus allegados, inicialmente se contempló una remisión que tuvo que aplazarse debido a que la paciente presentó nuevamente fiebre.
Ahora, tras la activación del protocolo y las gestiones adelantadas, Mónica ya se encuentra en la Fundación Santa Fe, donde continuará bajo atención médica especializada.
(Ver también: Primera decisión (grande) de De la Espriella con la salud; muchos pacientes la esperaban)
Su familia permanece pendiente de su evolución y de los resultados de los tratamientos que reciba en esta nueva etapa de su recuperación.
Temas Relacionados:
Recomendados en Nación
Te puede interesar
Sigue leyendo