Colegios en Colombia no alcanzan ni el 50 % de estudiantes: les tocará hasta regalar los pupitres

Nación
Tiempo de lectura: 5 min
Escrito por:  Christian Suárez
Actualizado: 2026-02-05 11:40:06

Una de cada cinco instituciones no llega ni a la mitad de la ocupación en el país. Además, hay fragilidad estructural en el modelo de ingresos del sector.

Los colegios privados en Colombia atraviesan una coyuntura compleja marcada por la caída sostenida de la matrícula y una baja ocupación de su capacidad instalada. De acuerdo con el informe Educación en Cifras, elaborado por la firma Mattilda, el 98 % de estas instituciones opera por debajo de su capacidad, y uno de cada cinco no alcanza siquiera el 50 % de ocupación, un nivel considerado crítico para garantizar la sostenibilidad en el mediano plazo.

 

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El documento advierte que esta situación no responde únicamente a factores pedagógicos. De hecho, el 53 % de los estudiantes que desertan de colegios privados lo hace por falta de capacidad de pago, una condición asociada a las restricciones económicas de los hogares. Estas cifras ayudan a explicar el cierre progresivo de instituciones educativas privadas, incluso aquellas con décadas de trayectoria, así como la presión financiera que enfrentan tanto los colegios como las familias.

El informe también pone en evidencia una fragilidad estructural en el modelo de ingresos del sector. Según el estudio, el 29 % de los colegios privados depende exclusivamente del pago de pensiones, mientras que solo el 37 % cuenta con ingresos adicionales a través de actividades extracurriculares. Menos del 10 % obtiene recursos por servicios complementarios, lo que limita su capacidad de maniobra ante una reducción en la matrícula o problemas en el recaudo.

Esta baja diversificación financiera amplifica el impacto de cualquier choque económico y reduce las posibilidades de adaptación de las instituciones. En ese contexto, el análisis plantea que el desafío va más allá del número de estudiantes matriculados.

(Vea también: Cerrarían 100 colegios en Bogotá por aumento del salario mínimo; 134 ya dejaron de funcionar)

“El problema no es sólo cuántos estudiantes hay, sino cómo está dimensionado el sistema frente a la demanda real. Aunque los factores económicos influyen, no explican por sí solos la magnitud de la situación. Hoy el reto es estructural: muchos colegios han priorizado lo pedagógico y han dejado de lado la gestión económica, cuando ambos son igual de necesarios para asegurar su sostenibilidad”, señala José David Tena Gascón, ‘country manager’ de Mattilda.

¿Por qué están cerrando los colegios privados en Bogotá?

El cierre de colegios privados en Bogotá responde a una combinación de factores demográficos, económicos y de comportamiento de las familias, según explicó la plataforma especializada en educación Mattilda. De acuerdo con la entidad, aunque la baja natalidad ha reducido la cantidad de estudiantes potenciales, el componente económico se ha convertido en uno de los principales detonantes de la crisis del sector.

La entidad señaló que muchas instituciones no han tomado decisiones financieras oportunas para enfrentar el aumento de costos y la disminución de ingresos, lo que limita su capacidad de adaptación y sostenimiento operativo. A esto se suma un cambio en la forma en que las familias eligen las instituciones educativas.

Actualmente, la matrícula dejó de ser una decisión automática y heredada, para convertirse en una evaluación anual en la que se analiza la propuesta académica y el costo del servicio. Esta dinámica ha hecho que el interés inicial no siempre se traduzca en matrículas efectivas y que varios colegios, incluso con trayectoria, no logren llenar sus cupos.

¿Cuántos colegios han cerrado en Colombia?

Desde el inicio de la pandemia, el sector educativo privado en Colombia ha enfrentado un escenario complejo. De acuerdo con cifras del propio sector, más de 800 colegios han cerrado sus puertas en el país desde 2020, una situación que refleja las dificultades financieras y operativas que atraviesan muchas instituciones.

El impacto ha sido mayor en colegios que dependen en gran medida del pago de pensiones, debido a la reducción en matrículas, retrasos en los pagos y cambios en las dinámicas familiares y laborales. A esto se suma la necesidad de adaptarse a nuevos modelos de operación, que incluyen el uso de tecnologías, ajustes administrativos y mayor flexibilidad en los esquemas educativos.

Expertos del sector advierten que esta tendencia podría mantenerse en los próximos años si no se implementan estrategias que permitan a las instituciones responder a los cambios del entorno. El cierre de colegios no solo afecta a las comunidades educativas, sino que también plantea retos para el sistema educativo en su conjunto.

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