¿Qué es la norma de sismorresistencia en Colombia? Así protege a los edificios frente a un terremoto

Nación
Tiempo de lectura: 7 min
Escrito por:  Redacción Nación
Actualizado: 2026-08-20 11:53:08

La regulación contempla desde el diseño de columnas y vigas hasta estudios del terreno, supervisión de obras y elementos que no hacen parte de la estructura.

Después del terremoto de magnitud 7,4 del pasado 10 de agosto, una pregunta vuelve a aparecer cada vez que se habla de edificios afectados: ¿qué tan preparados están los inmuebles de Colombia para soportar un sismo?

(Vea también: Subsidios, créditos y ayudas para damnificados: esto dice emergencia económica de De la Espriella)

En el país existe un reglamento que establece precisamente las condiciones técnicas que deben tener las construcciones para enfrentar este tipo de eventos: el Reglamento Colombiano de Construcción Sismo Resistente, NSR-10.

Esta normativa establece requisitos mínimos de diseño y construcción con un objetivo fundamental: proteger la vida de las personas y reducir el riesgo de colapso de las edificaciones.

Pero hay una precisión importante. Que un edificio cumpla con las normas de sismorresistencia no significa que después de un terremoto fuerte necesariamente vaya a quedar sin daños.

La filosofía del diseño sísmico contempla que una estructura pueda sufrir determinados daños durante un movimiento severo, siempre que tenga capacidad para deformarse y disipar energía sin colapsar de manera frágil.

¿Qué busca realmente la NSR-10?

El reglamento colombiano establece los parámetros técnicos que deben tenerse en cuenta para diseñar y construir edificaciones en un país con diferentes niveles de amenaza sísmica.

La idea es que una estructura pueda soportar las fuerzas provocadas por un terremoto y, especialmente, que tenga condiciones que permitan evitar un colapso que pueda poner en riesgo la vida de sus ocupantes.

Por eso, un edificio puede presentar daños después de un sismo y, aun así, haber cumplido con la filosofía de seguridad para la cual fue diseñado.

Entre los principales conceptos están:

No todos los edificios tienen las mismas exigencias

Uno de los aspectos centrales de la NSR-10 es que las exigencias dependen de las características del lugar y del inmueble.

El reglamento contempla diferentes niveles de amenaza sísmica y establece parámetros específicos para los cálculos estructurales.

También clasifica las edificaciones según su importancia. Los hospitales, centrales de emergencia y estaciones de bomberos, por ejemplo, hacen parte de las estructuras consideradas indispensables, debido a que deberían continuar funcionando después de un evento sísmico.

Por esa razón, tienen requisitos asociados a mayores niveles de importancia dentro del diseño.

En términos sencillos: un edificio esencial para atender una emergencia no puede ser tratado de la misma manera que una construcción cuyo uso no sea indispensable durante las horas posteriores a un terremoto.

El suelo también importa

La resistencia de una construcción no depende únicamente de sus columnas, vigas o muros.

La NSR-10 también contempla estudios geotécnicos para determinar las características del terreno donde se levantará una edificación.

Estos estudios permiten analizar aspectos como:

Esto es relevante porque un mismo edificio puede comportarse de manera diferente dependiendo de las condiciones del terreno donde esté construido.

¿Qué regula la NSR-10?

El reglamento no se limita a establecer cómo deben construirse las columnas de un edificio. Sus diferentes títulos abarcan buena parte del proceso constructivo.

Entre ellos están:

Título A: requisitos generales, amenaza sísmica, condiciones del suelo, métodos de análisis y límites de desplazamiento.

Título B: cargas que debe soportar una estructura, como peso propio, cargas de uso, viento y otros factores.

Título C: requisitos para estructuras de concreto estructural, incluidos elementos como vigas, columnas, acero y losas.

Título D: condiciones para la mampostería estructural.

Título E: requisitos para determinadas construcciones de uno y dos pisos.

Título F: criterios para estructuras metálicas.

Título G: requisitos para construcciones en madera y guadua.

Título H: estudios y condiciones geotécnicas.

Título I: supervisión técnica y control de la construcción.

Título J: requisitos relacionados con la protección contra incendios.

Título K: aspectos complementarios, entre ellos evacuación y seguridad de elementos no estructurales.

Así, la sismorresistencia hace parte de un sistema mucho más amplio de requisitos para que una construcción pueda responder de manera adecuada ante diferentes tipos de amenazas.

¿Quién responde si una obra no cumple?

La responsabilidad tampoco recae únicamente en una persona.

En el proceso intervienen diferentes profesionales y actores encargados de que el proyecto sea diseñado, revisado y construido de acuerdo con las exigencias técnicas.

El diseñador estructural y el geotecnista son responsables de los diseños y estudios que suscriben. También existe la figura del revisor independiente, encargado de verificar el diseño estructural antes de que el proyecto avance en el proceso correspondiente.

Por su parte, el constructor y el supervisor técnico tienen responsabilidades relacionadas con la ejecución de la obra, el cumplimiento de los planos y especificaciones y el control de la calidad de los materiales.

La cadena busca que el cumplimiento de la norma no quede únicamente en los planos, sino que también se refleje en cómo se construye realmente el edificio.

Una aclaración clave después del terremoto

Hablar de sismorresistencia no significa hablar de edificios indestructibles.

La lógica de la norma es reducir el riesgo de que una estructura falle de manera repentina y proteger la vida de quienes la ocupan. Por eso, después de un terremoto fuerte, una edificación puede presentar daños y requerir una evaluación técnica antes de volver a ser utilizada.

El estado de cada inmueble depende, entre otros factores, de su diseño, construcción, materiales, antigüedad, características del suelo y de las fuerzas que haya experimentado durante el sismo.

Por eso, ante una estructura afectada por un terremoto, la apariencia del daño por sí sola no permite determinar si es segura o no: esa valoración corresponde a los profesionales y autoridades competentes.

Temas Relacionados:

Te puede interesar

Sigue leyendo