Nueva EPS en crisis: miles de tutelas sin respuesta, pacientes en riesgo y escándalos de corrupción al descubierto

Nación
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Quejas y tutelas sin respuesta, crisis financiera y escándalos sacuden a Nueva EPS en Colombia.

La situación de los usuarios de Nueva EPS, una de las Entidades Promotoras de Salud (EPS) más grandes del país, ha llegado a un punto crítico que ha encendido las alarmas entre autoridades, pacientes y organizaciones ciudadanas. Según reveló la Superintendencia de Salud, las quejas interpuestas contra esta EPS aumentaron de 358.326 en 2024 a 518.196 en 2025, un incremento que no solo refleja el descontento generalizado, sino profundas deficiencias en la prestación del servicio. Lo más grave es que, de acuerdo con declaraciones hechas por la defensora del Pueblo, Iris Marín Ortiz, más de 120.000 tutelas continúan sin siquiera haberse abierto ni revisado por parte de la entidad, lo que indica una evidente incapacidad administrativa para dar respuesta oportuna a las necesidades de los pacientes.

El hallazgo de la acumulación de tutelas fue realizado durante la intervención estatal de la EPS, según explicó Marín Ortiz en entrevista con Noticias RCN. Sin embargo, para la funcionaria, los problemas no se deben solo al cambio de operador: existe una “endogamia administrativa”, donde los directivos cambian pero las prácticas y fallas continúan sin resolverse. El atraso en la entrega de medicamentos y la suspensión de tratamientos esenciales —como los necesarios para pacientes con enfermedades crónicas o graves— sobresalen como las causas más reiteradas de las quejas.

En diálogo con El Colombiano, Néstor Álvarez, presidente de la organización Pacientes de Alto Costo, subraya que estos problemas no son nuevos, pero que la intervención estatal ha sido incapaz de revertir la tendencia negativa, e incluso la ha agravado. El Gobierno Nacional anunció la intervención en abril de 2024 debido al alto volumen de denuncias por mala atención, pero la percepción de usuarios y veedores es que la situación, lejos de mejorar, se ha deteriorado.

Al mismo tiempo, una serie de escándalos de corrupción han comprometido aún más la credibilidad de Nueva EPS. De acuerdo con la Fiscalía, altos funcionarios de la junta directiva, incluyendo al expresidente José Fernando Cardona Uribe, están acusados de ocultar 3.419.015 facturas de deudas y reportar utilidades inexistentes, manipulando la información financiera durante la última década para evadir la supervisión estatal y renovar licencias de funcionamiento.

Las consecuencias las sufren de manera directa los pacientes. El incremento de la deuda de la EPS —que pasó de 18.31 billones de pesos en 2024 a 26.3 billones en 2025, según reporta la representante Jennifer Pedraza tras respuestas a derechos de petición— ahonda la crisis financiera y limita aún más el acceso efectivo a medicamentos y procedimientos. Para muchos pacientes, como Nancy Martínez Salazar, de 58 años y diagnosticada con cáncer y diabetes, la incertidumbre ante exámenes vitales y la necesidad de pagar tratamientos de su propio bolsillo se convierten en una carga económica y emocional insostenible.

Esta crisis ha derivado en protestas masivas en ciudades como Tunja, Ibagué, Cali, Bucaramanga y Medellín. Los manifestantes exigen respuestas y soluciones, evidenciando un sistema de salud colapsado que, pese a las intervenciones, no garantiza los derechos fundamentales de sus usuarios. Voces como la de Álvarez insisten en que sin medicamentos ni tratamientos la vida de numerosos pacientes corre peligro y apelan a que la salud se sitúe en el centro del debate público.

Así, mientras la falta de claridad sobre la dispensación de medicamentos y la acumulación de quejas sin respuesta aumentan, la pregunta sigue latente: ¿quién se hará responsable de garantizar la atención digna a estos millones de colombianos que dependen de Nueva EPS?

¿Qué significa “endogamia administrativa” y por qué se relaciona con la crisis de las EPS en Colombia?

La expresión “endogamia administrativa” se utilizó para describir la situación en la que los cambios en los cargos directivos dentro de una institución no conllevan a una transformación real en las prácticas ni la cultura organizacional. En el caso de Nueva EPS, esto significa que, pese a la intervención y los relevos de funcionarios, los problemas y las respuestas ineficaces persisten, bloqueando cualquier avance sustancial en la corrección de fallas.

Este fenómeno es relevante porque evidencia cómo el mero relevo en el liderazgo, sin la implementación de reformas profundas, puede perpetuar crisis estructurales. En el ámbito de la salud, donde están en juego derechos fundamentales y la vida de las personas, la endogamia administrativa agrava la desconfianza ciudadana y retrasa posibles soluciones a problemas críticos.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

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