Catalina Giraldo Silva muere: su última entrevista y mensaje sobre muerte digna

“Sonrío”: el conmovedor mensaje de psicóloga que murió luego de meses de lucha por eutanasia

Nación
Tiempo de lectura: 5 min
Escrito por:  Redacción Nación
Actualizado: 2026-07-13 19:51:20

Se trata de Catalina Giraldo Silva, una colombiana de 30 años que solicitó acceder al suicidio médicamente asistido. Sin embargo, falleció de forma distinta.

La joven psicóloga partió de este mundo el pasado 9 de julio a las 9:05 de la mañana en una clínica de Bogotá, luego de acceder al procedimiento de eutanasia tras una prolongada batalla jurídica por el derecho a morir dignamente.

(Vea también: Capturan a falso piloto en aeropuerto El Dorado y lo que le encontraron fue sorpresivo: video)

Horas antes de su partida, habló con Noticias Caracol y dejó reflexiones profundas sobre su decisión, su sufrimiento y el debate que buscó abrir en el país.

En esa conversación, conocida solo hasta este lunes 13 de julio, Catalina transmitió una sensación de calma que, según sus propias palabras, no había experimentado en años. “Me siento muy tranquila. Hace años no sentía esta tranquilidad. Quita un peso inmenso saber que tu sufrimiento no va a prolongarse indefinidamente en el tiempo, sino que puedes detenerlo y que es suficiente”, expresó.

Su caso se convirtió en uno de los más relevantes en Colombia en materia de muerte digna, no solo por su desenlace, sino porque fue la primera paciente en solicitar ante el sistema de salud el suicidio médicamente asistido, una figura despenalizada en el país, pero que aún carece de reglamentación clara. Ese vacío jurídico fue determinante para que su solicitud inicial no prosperara.

Durante 10 meses, Catalina libró una lucha legal que llegó incluso a instancias de la Corte, con la esperanza de que su tutela fuera fallada a favor. Sin embargo, mientras avanzaba ese proceso, su estado emocional y mental continuó deteriorándose, lo que la llevó a tomar una decisión distinta: optar por la eutanasia.

En la entrevista con Noticias Caracol, reconoció la dificultad de ese cambio. “Debo decir que llegar a esta instancia no fue fácil y no sé si fui un poco testaruda al respecto. Me negaba a solicitar nuevamente la eutanasia, porque sentía que estaba traicionando esta lucha y no le estaba siendo fiel a mis principios”.

Aun así, dejó claro que su decisión no representaba una rendición, sino una forma distinta de asumir su situación. “No siento que me esté rindiendo. Siento que estoy entregando un poco la responsabilidad a otros […]. Es un acto acompañado por mi familia, amoroso y de respeto hacia mí y a otras personas cercanas a mí que les dolería si yo acabo con mi vida de manera impulsiva”, explicó.

Acá, las palabras de Catalina (minuto 1:26):

Uno de los momentos más significativos de su testimonio fue cuando habló del impacto que su decisión tuvo en su entorno cercano. Catalina aseguró que, por primera vez en mucho tiempo, su familia podía verla en paz.

“Sonrío. Eso no me pasaba y no me habían visto así hace mucho tiempo. Eso le da certeza a mi mamá y a mi hermana que esta es una decisión correcta. Ven que en estos días puedo disfrutar desde un lugar diferente, que no lo tendría si no pudiera acceder a este derecho de morir dignamente”, dijo en el noticiero.

También relató cuál fue el punto de quiebre que la llevó a tomar la decisión definitiva. Según contó, una de sus últimas hospitalizaciones psiquiátricas fue determinante.

“En esa hospitalización yo decidí solicitar el segundo comité de la eutanasia porque me vi en una cama de un hospital por un número de veces que ya he olvidado, no podía caminar y estaba muy restringida porque estaba en un área donde la vigilancia es mayor. Me dije a mí misma en ese momento que no podía volver a estar en ese lugar”, recordó en el mismo espacio.

Catalina también abordó el tema del suicidio desde una perspectiva social, insistiendo en la necesidad de reconocer una realidad que, según ella, muchas veces se evita. “La gente se suicida y se va a seguir suicidando. Negar esta realidad es desconocer lo que está pasando en el país y a nivel mundial. No es romantizar la muerte, es acompañarla y respetar el proceso de la persona”, afirmó.

Finalmente, dejó un mensaje sobre lo que esperaba que fuera su legado. “Espero que me recuerden como una persona que inició este camino, pero que deja la puerta abierta. Espero y deseo que entiendan que mi legado es permitirnos entender la muerte desde un lugar diferente. Sé que esta semillita se está sembrando”, concluyó.

Su historia no solo reabre el debate sobre la muerte digna en Colombia, sino que también pone en el centro la discusión sobre la falta de regulación del suicidio médicamente asistido y los límites del sistema de salud frente al sufrimiento mental.

FUENTES CONSULTADAS

Temas Relacionados:

Te puede interesar

Sigue leyendo