Corte Suprema protege derecho de una menor a conservar el orden original de sus apellidos tras prueba de paternidad en Neiva

Nación
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El fallo enfatiza que modificar la identificación de un menor puede afectar su arraigo y bienestar emocional.

Mariana*, desde sus primeros días, fue reconocida oficialmente con los apellidos de su madre. Así quedó asentado en los registros, situación que definió su identidad durante los primeros años de vida, desde su nacimiento en 2018. Sin embargo, el rumbo de su historia cambió cuando una prueba de ADN estableció la identidad de su padre biológico. Eso llevó al Tribunal Superior de Neiva a ordenar el cambio del primer apellido de Mariana, para que el paterno fuera el primero, reemplazando con ello el apellido con el que la menor se sentía identificada y había construido sus vínculos personales.

Ante la orden judicial de modificar su nombre, Mariana expresó su inconformidad acudiendo a una tutela, con la que buscó que sus derechos fueran protegidos por la justicia. Según la información disponible, la Corte Suprema de Justicia intervino en el caso y dejó sin efecto la decisión que la obligaba a cambiar el orden de sus apellidos. En su fallo, la Corte Suprema señaló que el mero reconocimiento de la paternidad, si bien es importante, no debe determinar automáticamente que el apellido del padre pase a ser el primero en el nombre del menor. El alto tribunal invitó a reflexionar sobre el peso de la identidad forjada a lo largo de la vida de un niño, así como en la importancia del nombre con el que ha crecido y se ha presentado ante su entorno.

De acuerdo con la Corte Suprema de Justicia, decidir el orden de los apellidos en casos como el de Mariana implica evaluar el impacto que un cambio podría traer en la vida del menor. Se deben considerar aspectos como su experiencia en el colegio, sus relaciones personales y, especialmente, su sentido de pertenencia. El alto tribunal enfatizó que, en última instancia, el criterio fundamental para tomar una decisión debe ser el bienestar del niño, priorizando su estabilidad emocional y social sobre formalismos administrativos.

Este caso pone sobre la mesa una pregunta clave: ¿qué intereses deben prevalecer en el proceso de definir el orden de los apellidos? Para la Corte Suprema de Justicia, se trata de una decisión que debe centrarse en la protección integral del menor y evitar que cambios sobre su identidad causen afectaciones mayores en su desarrollo.

* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

¿Por qué es importante el orden de los apellidos para la identidad de un niño?

El orden de los apellidos puede influir de manera significativa en la construcción de la identidad de una persona, sobre todo durante la infancia. Como señala la Corte Suprema de Justicia, modificar el nombre con el que un niño se ha relacionado en su entorno escolar, social y familiar puede generar consecuencias en sus relaciones y en el sentido de pertenencia, por lo que el bienestar del menor debe ser el principal criterio en estos procesos.

¿Qué criterios utiliza la Corte Suprema de Justicia para resolver casos sobre el cambio de apellidos?

De acuerdo con la información citada, la Corte Suprema de Justicia considera fundamental el bienestar del niño al resolver disputas sobre el orden de los apellidos. La Corte evalúa el impacto de los cambios en la vida cotidiana del menor, toma en cuenta el nombre con el que ha crecido y enfatiza que reconocer la paternidad no significa necesariamente que el apellido paterno deba imponerse como el primero.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

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