"Me hicieron pensar que debía darle otro golpe": condenado por crimen de Jaime E. Moreno dio su versión
Suárez explicó lo que sucedió antes de que abordara a Jaime Esteban Moreno en la calle y explicó lo que habría pasado adentro de la discoteca.
Juan Carlos Suárez, condenado por el asesinato del estudiante Jaime Esteban Moreno, entregó su versión sobre lo que ocurrió durante la noche de Halloween en la que murió el joven de 20 años. En entrevista con el canal de Youtube Conducta Delictiva, relató cómo llegó a la fiesta, qué escuchó sobre un presunto episodio de carácter sexual dentro de la discoteca y por qué decidió confrontar a Moreno a la salida del establecimiento. Su relato, sin embargo, presenta diferencias frente a la reconstrucción de los hechos expuesta por la Fiscalía durante el juicio.
Suárez contó que inicialmente tenía previsto asistir a la celebración con sus amigos habituales, pero varios se enfermaron y cancelaron el plan. Entonces recibió una invitación de Kleydimar Paola Fernández, a quien identificó como una amiga del barrio y describió como la única persona que conocía realmente del grupo. “La única persona que yo de verdad conocía allí era a Paola”, afirmó. Según explicó, ella le propuso ir a la fiesta y convocó a otras personas, entre ellas Ricardo González y una mujer llamada Ámbar, a quienes conoció durante la espera para ingresar al lugar.
Suárez afirmó que no presenció lo que supuestamente ocurrió dentro de la discoteca, pero aseguró que después vio a la joven llorando y angustiada. “Yo vi a la muchacha, a la presunta víctima, como en la mesa con la máscara. Parecía que estuviera llorando, muy frustrada”, relató. También dijo que sintió rabia y tristeza por lo que le habían contado. Sin embargo, es importante aclarar que ese supuesto episodio no fue comprobado judicialmente ni se estableció que hubiera ocurrido tal como se lo narraron al condenado.
El encuentro con Jaime Esteban Moreno, quien llevaba una chaqueta roja, se produjo cuando la fiesta estaba terminando. Suárez contó que salió hacia una tienda Oxxo para comprar comida y bebida y allí se encontró con el estudiante. Según explicó, quería que Moreno se fuera del lugar porque no quería que permaneciera cerca de la mujer que, de acuerdo con lo que le habían contado, estaba afectada por lo sucedido. “Yo no quería como que él estuviera enfrente de esa muchacha que estaba llorando”, señaló. En ese momento, reconoció que amenazó con golpearlo y que después lo agredió.
En su declaración también habló de las razones por las que regresó a atacar al estudiante. Según Suárez, después del primer golpe algunas personas le dijeron que había sido demasiado suave y que no había hecho lo suficiente. “Me hicieron pensar que debía darle otro golpe”, aseguró. Añadió que esos comentarios influyeron en su decisión de volver a golpearlo. No obstante, reconoció que debió actuar de otra manera: “Yo sé que la forma de defender el honor de esa muchacha y ya de ayudarla y de ser solidario con ella en este momento, yo sé que debió ser llamar a la Policía”. También sostuvo que Moreno intentó defenderse levantando los brazos para bloquear los golpes, aunque no consiguió golpearlo.
El condenado afirmó que, después de que se le cayeran las gafas, las recogió y al voltearse vio que Moreno seguía en el suelo. Dijo que no dimensionó la gravedad de lo ocurrido y que creyó haberle dado un solo puño. “No limitaba la cantidad de golpes porque sabía que no eran capaces de causar daño alguno. Eso era lo que yo pensaba”, manifestó. Incluso aseguró que intentó dirigirle una patada, pero se arrepintió y no llegó a conectarla. Según su versión, después se marchó hacia el Oxxo, donde estaban los demás integrantes del grupo, con la intención de que cada uno tomara un taxi para regresar a casa.
La reconstrucción presentada por la Fiscalía durante el juicio describió una secuencia diferente. Según el ente acusador, Moreno no respondió a la primera agresión y trató de alejarse para buscar transporte, pero fue perseguido por los procesados y alcanzado en una esquina. La Fiscalía sostuvo que Ricardo González lo derribó con una patada por la espalda y que Suárez continuó golpeándolo cuando estaba en el suelo. El estudiante fue trasladado a un centro asistencial con politraumatismos en la cara, el cráneo y el tórax, y murió horas después. Por eso, la versión entregada por Suárez debe entenderse como su propio relato de la noche, con diferencias frente a los hechos expuestos por la Fiscalía en el proceso judicial.
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