
Los chats de WhatsApp de 'Los gladiadores', banda de sicarios que asesinó a Gustavo Aponte en Bogotá
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Un tenebroso entramado de sicariato proveniente de la costa y operando en norte de Bogotá quedó al descubierto tras revelarse los chats que guiaron el crimen.
Un entramado criminal de alto calibre quedó al descubierto en las últimas horas durante una diligencia de legalización de captura e imputación de cargos, donde la justicia sacó a la luz la existencia de ‘Los gladiadores’, una sanguinaria banda de sicarios con raíces en la costa Caribe y tentáculos operativos en Bogotá. El caso, que ha conmocionado a la opinión pública, es liderado por la fiscal Elsa Reyes —la misma funcionaria que asumió con velocidad récord las investigaciones por el magnicidio de Miguel Uribe Turbay y el envenenamiento de las niñas con talio—, quien destapó los crueles detalles de un asesinato ejecutado por equivocación, según informó El Tiempo.
Según la exposición del ente acusador, al menos seis integrantes de la estructura mantenían activo un grupo de WhatsApp destinado a coordinar la eliminación de un poderoso empresario del oro identificado como Olimpo Antonio Oliver Peñaranda, quien aparentemente figuraba en la mira de los criminales por el supuesto cobro de una millonaria deuda y sus denuncias previas contra la minería ilegal y redes del Eln. Sin embargo, en un trágico giro de la inteligencia criminal, los pistoleros terminaron confundiendo al objetivo y acribillaron a Gustavo Andrés Aponte Fonnegra, el empresario arrocero asesinado en la mañana del pasado 11 de febrero a la salida de un exclusivo gimnasio ubicado en la calle 81 con carrera séptima, en el norte de Bogotá. “Estos sujetos, miembros de una organización criminal, de una oficina de sicarios, pretendían era asesinar al señor Olimpo Antonio Oliver Peñaranda y mataron a Gabriel Aponte”, le confirmó al citado periódico el exfiscal Mario Iguarán, apoderado de las víctimas.
Los chats revelados por la fiscal Reyes exponen el nivel de frialdad y planeación milimétrica con el que actuó la red sicarial. Las conversaciones muestran cómo los operadores hacían un seguimiento exhaustivo de la rutina para guiar al pistolero Isaac Daniel Rodríguez, alias ‘Moyano’. Entre las órdenes más escalofriantes figuraba la instrucción de comprar un traje formal de dos piezas, ingresar a cambiar de indumentaria en el baño de una barbería cercana al gimnasio y permanecer en la vía pública hablando por celular con otro cómplice infiltrado en el establecimiento, esperando la señal exacta para abrir fuego sin levantar sospechas.
Por estos hechos fue judicializado Leonel Enrique Llanos Paternina, alias ‘Tony’, un sujeto de 32 años oriundo de Barranquilla a quien la Fiscalía le imputó los delitos de coautoría en doble homicidio y porte ilegal de armas, cargos que no aceptó a pesar de la contundencia de las evidencias halladas en sus dos teléfonos celulares incautados. Según el expediente, el rol de ‘Tony’ consistía en monitorear de cerca el operativo y servir de campanero para facilitar la huida del sicario en motocicleta, integrando una célula criminal donde también figuran alias Zorro, ‘Bam Bam’, ‘Carepapa’, ‘JJ’, ‘Pequeño’ y ‘Moncayo’. Tras las revelaciones de la audiencia, las autoridades confirmaron que se avecinan nuevas órdenes de captura para desarticular por completo esta peligrosa oficina de sicariato.
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