Brecha salarial de género en Bogotá: mujeres con mayor formación académica aún ganan menos que los hombres

Bogotá
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En 2024, menos de la mitad de las mujeres pobres en Bogotá logra obtener un empleo formal, según el informe.

La brecha salarial de género en Bogotá sigue siendo una problemática persistente, incluso entre quienes presentan altos niveles de formación académica. Según la investigación ‘Brechas salariales en Bogotá: desigualdades estructurales en el mercado laboral por sexo y situación socioeconómica’, elaborada por la Secretaría de Desarrollo Económico, las mujeres que habitan en hogares capaces de solventar sus necesidades básicas poseen, en promedio, más años de estudio que los hombres en condiciones similares. No obstante, este mayor nivel educativo no se traduce en mejores ingresos para ellas: enfrentan salarios que, en promedio, son 10,5 % inferiores a los de sus pares masculinos.

El informe resalta que esta disparidad no se justifica por factores tradicionalmente asociados al mercado laboral, como la edad, la formación académica o las condiciones contractuales. En vez de ello, la diferencia salarial responde al arraigo de barreras y sesgos estructurales dentro del mercado de trabajo capitalino, que dificultan la remuneración igualitaria aun cuando la preparación y la experiencia son equivalentes.

El estudio también explora la relación entre género y condiciones socioeconómicas y destaca cómo la precariedad económica intensifica la exclusión laboral femenina. Entre la población en situación de pobreza, solo el 42,1 % de las mujeres se encuentra empleada, frente a un 68,5 % de los hombres. Esta diferencia de 26,4 puntos porcentuales revela trabas adicionales para el acceso y la permanencia de las mujeres en el mercado laboral cuando los recursos familiares son escasos.

La calidad del empleo también varía según el nivel de ingreso. Mientras la tasa de ocupación de las personas pobres fue de 43,4 % en 2024, en los hogares de ingresos altos ascendió a 72,8 %. Además, la informalidad afecta al 87,1 % de quienes viven en pobreza, pero solo al 14,6 % en los hogares de mayores recursos. Así, se refuerza un panorama en el que la informalidad genera desigualdad sustancial.

Las diferencias de ingresos entre los hogares bogotanos muestran una disparidad profunda: una persona pobre sobrevive con un promedio de $401.349 mensuales, mientras que alguien en un hogar de altos ingresos recibe $9.086.939. Esta diferencia que supera 22 veces plantea dudas sobre la educación como estrategia única de movilidad social para las mujeres. De este modo, el ‘techo estructural’ persiste y reproduce patrones discriminatorios, limitando el impacto de la educación en la superación de las brechas de género.

Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

¿Por qué persiste la brecha salarial de género en Bogotá incluso en mujeres con mayor formación académica?

Aunque las mujeres en hogares de ingresos altos cuentan con un nivel educativo superior al de los hombres, la brecha salarial de 10,5 % persiste debido a barreras y sesgos estructurales que no están relacionados con la edad, la formación académica ni las condiciones de contratación. Según la Secretaría de Desarrollo Económico, estos factores se convierten en obstáculos que impiden a las mujeres acceder a salarios equivalentes, lo que demuestra que la educación, por sí sola, no basta para superar la inequidad de género en el mercado laboral capitalino.

¿Cómo afecta la informalidad y la pobreza laboral a las mujeres en Bogotá según el estudio?

El informe revela que la informalidad afecta de manera desproporcionada a las mujeres pobres: el 87,1 % de las personas en situación de pobreza trabajan en la informalidad, lo que limita su acceso a ingresos estables y beneficia principalmente a hombres en hogares con mayores recursos. Esta situación, sumada a una tasa de ocupación femenina considerablemente menor en los sectores vulnerables, perpetúa las diferencias salariales y dificulta el acceso de las mujeres a un empleo formal y bien remunerado.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

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