“Los Satanás”: así opera la temida banda que aterroriza a comerciantes y desata violencia en el sur de Bogotá
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El Espectador es el periódico más antiguo del país, fundado el 22 de marzo de 1887 y, bajo la dirección de Fidel Cano, es considerado uno de los periódicos más serios y profesionales por su independencia, credibilidad y objetividad.
Visitar sitioLa captura de líderes no frenó el terror: ‘Los Satanás’ siguen extorsionando con violencia en el sur de Bogotá.
El rastro que ha dejado la banda ‘Los Satanás’ en Bogotá refleja la persistencia del crimen organizado en la capital, pese a los intentos de desarticulación de las autoridades. Aunque en 2023 fue capturado su cabecilla, las actividades del grupo delictivo no cesaron. Durante los meses siguientes, la organización mantuvo su accionar delictivo, centrado principalmente en extorsiones y en la disputa violenta del mercado de microtráfico, particularmente en las localidades del sur como Kennedy y Bosa. Esta situación originó un clima de temor entre la comunidad y llevó a la Policía Metropolitana de Bogotá, junto con el Grupo de Acción Unificada por la Libertad Personal (GAULA), a coordinar intensos operativos para frenar el actuar de la banda.
De acuerdo con las investigaciones presentadas por la Policía y el GAULA, ‘Los Satanás’ utilizaban métodos de intimidación altamente agresivos. Entre sus prácticas, se destacaban los ataques sicariales —acciones de sicarios contratados para amenazar o asesinar—, disparos dirigidos contra las fachadas de los negocios y amenazas explícitas tanto a los comerciantes como a sus familias. El grupo grababa videos al interior y exterior de los establecimientos intimidando directamente a sus víctimas; posteriormente, estos registros eran enviados por aplicaciones de mensajería, atribuyéndose los hechos y demandando altas sumas de dinero bajo la amenaza de cometer atentados violentos.
En un operativo reciente, autoridades efectuaron ocho diligencias de allanamiento en las localidades mencionadas, logrando la captura de siete integrantes de la banda. Durante estos procedimientos, fueron incautadas armas de fuego, barras de explosivos, granadas, teléfonos celulares, cartuchos, cantidades significativas de sustancias ilícitas, material para la extorsión y motocicletas presuntamente utilizadas en los ataques. Así lo confirmaron fuentes oficiales citadas por El Espectador y la Secretaría de Seguridad de Bogotá.
La Policía responsabiliza a esta banda por, al menos, cuatro hechos graves ocurridos entre diciembre de 2025 y enero de 2026. En esos incidentes, dos personas murieron y cinco resultaron heridas. Uno de los más impactantes fue el asesinato del yerno de una recicladora de Bosa al no poder satisfacer una exigencia de 60 millones de pesos. Otros ataques incluyeron disparos y amenazas en lavaderos y establecimientos comerciales de Puente Aranda y Bosa, con exigencias de hasta 70 millones de pesos, dejando víctimas mortales y personas lesionadas.
Tras su detención, los siete sujetos quedaron a disposición de la Fiscalía General de la Nación, enfrentando cargos por concierto para delinquir, extorsión, tráfico y porte de estupefacientes, así como tráfico y porte de armas y explosivos. En las audiencias preliminares, un juez determinó enviarlos a prisión preventiva, lo que representa una acción clave en la lucha contra el crimen organizado, pero que no garantiza la erradicación total de estas estructuras ilegales.
¿Qué elementos conforman el ‘modus operandi’ de bandas extorsivas en Bogotá?
La pregunta sobre las estrategias delictivas de bandas como ‘Los Satanás’ cobra relevancia para comprender cómo operan estas estructuras criminales en contextos urbanos. Dentro del accionar descrito por la Policía de Bogotá y el GAULA, es notable el uso de violencia directa, producción de videos intimidatorios, amenazas sistemáticas a través de tecnología móvil y exigencias económicas desproporcionadas. Además, la utilización de armas de fuego y artefactos explosivos evidencia la capacidad logística y el alto nivel de riesgo para la comunidad, dificultando la acción de las autoridades para prevenir estos delitos y proteger eficazmente a las víctimas.
Este panorama ilustra el desafío constante de las fuerzas de seguridad en Bogotá para hacer frente a organizaciones que perfeccionan y renuevan sus métodos de extorsión, aprovechando la vulnerabilidad de los comerciantes y la capacidad de intimidación mediante violencia y tecnología.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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