Alerta de estudiante que acabó en urgencias luego de comer en punto callejero en centro de Bogotá

Bogotá
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Escrito por:  Redacción Bogotá
Actualizado: 2026-09-23 12:03:28

La tarde del sábado 5 de septiembre, la joven y un compañero universitario sufrieron un severo episodio de intoxicación cerca de la Uniminuto.

Así como un delicado caso se presentó por un accidente, una grave situación sanitaria e inseguridad afectó a una estudiante menor de edad en el centro de Bogotá, según su relato, tras consumir alimentos en la vía pública.

Según contó en El Tiempo, la tarde del sábado 5 de septiembre, la joven y un compañero universitario sufrieron un severo episodio de intoxicación en los alrededores de la Uniminuto.

El incidente ocurrió minutos después de ingerir café con mantecada en un puesto ambulante ubicado en la carrera Décima con calle Primera, cerca de Uniminuto.

Ambos estudiantes salieron del establecimiento educativo hacia las tres de la tarde y decidieron detenerse en una de las ventas informales del sector.

Pocos minutos después de terminar sus alimentos, la joven experimentó un mareo intenso, pesadez extrema en las piernas y dificultad para sostenerse firme.

Al manifestar su malestar, su compañero confirmó que padecía síntomas idénticos, obligándolos a buscar refugio inmediato en un establecimiento comercial cercano.

Pese al deterioro de su estado físico, la estudiante decidió descartar el uso de su vehículo particular para evitar un accidente de tránsito grave.

Ambos cruzaron con dificultad la avenida para resguardarse en una cafetería cercana mientras intentaban contrarrestar el avanzado adormecimiento de sus cuerpos.

Dentro del local solicitaron otra bebida caliente, pero el deterioro físico aumentó rápidamente provocando temblores involuntarios y pérdida progresiva del equilibrio corporal.

Con las últimas fuerzas disponibles, la menor contactó telefónicamente a su madre y envió la ubicación geográfica exacta donde se encontraban atrapados.

Posteriormente, entregó su teléfono celular a la propietaria del establecimiento comercial para garantizar una comunicación fluida con sus familiares acudientes.

El padre de la estudiante arribó aproximadamente veinte minutos después al lugar de los hechos para brindar auxilio inmediato a los afectados.

En ese instante, el acompañante de la joven cayó totalmente desmayado sobre el suelo, seguido por la pérdida de conocimiento de la estudiante.

Ambos jóvenes terminaron ingresados de urgencia en el Hospital San Rafael, requiriendo maniobras médicas especializadas en la sala de reanimación.

La menor recuperó parcialmente el conocimiento hacia las diez de la noche, aunque permaneció adormilada y mareada hasta el día siguiente.

Por su parte, el compañero sufrió complicaciones médicas de mayor gravedad que exigieron su traslado inmediato a una unidad de cuidados intensivos.

Los análisis toxicobiológicos practicados en el centro médico revelaron la presencia de una sustancia no reconocida dentro del organismo de la paciente.

El reporte clínico preliminar no precisa el compuesto específico ni confirma oficialmente el mecanismo exacto de ingreso del agente tóxico detectado.

Adicionalmente, la víctima y sus familiares percibieron un aroma químico penetrante que afectó temporalmente la sensibilidad bucal de su progenitor al auxiliarla.

La joven considera que comunicarse a tiempo con sus padres resultó determinante para salvar su vida y evitar consecuencias trágicas en la zona.

Asimismo, manifestó profundo temor de que el suceso guarde relación directa con dinámicas delictivas como el secuestro o la desaparición forzada.

Su objetivo principal al hacer pública esta experiencia es prevenir a la comunidad estudiantil sobre los riesgos asociados al consumo de comida callejera.

Se recomienda mantener máxima precaución al adquirir productos alimenticios informales y verificar la idoneidad de los entornos donde se permanece habitualmente.

Igualmente, sugiere vigilar con rigurosidad las relaciones interpersonales, recordando la importancia de mantener cautela frente a personas desconocidas en la ciudad.

La afectada solicitó la intervención urgente de la Policía Nacional para reforzar el esquema de seguridad ciudadana en las inmediaciones universitarias.

Calificó el entorno como altamente vulnerable debido a la cercanía geográfica con el barrio San Bernardo, reconocido por dinámicas complejas de inseguridad.

Aquel sábado dejó en la joven el recuerdo amargo de un trayecto angustioso y una lucha constante por mantenerse consciente para sobrevivir.

Hoy busca alertar de manera directa a la juventud bogotana para evitar que otros ciudadanos vivan emergencias médicas similares en la capital.

FUENTES CONSULTADAS

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