Cayó el chavismo y ¿Rusía, China e Irán se quedan sin cabeza de playa en el hemisferio occidental?

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Escrito por:  Redacción Mundo
Actualizado: 2026-01-04 11:21:08

La movida política de las últimas horas cambio el tablero de ajedrez para muchos líderes en el mundo, quienes se quedaron sin una de sus fichas claves.

La caída del régimen de Nicolás Maduro marca un quiebre profundo no solo para Venezuela, sino también para el mapa geopolítico del hemisferio occidental. El fin del chavismo abre una etapa de transición política con efectos inmediatos en las alianzas internacionales que Caracas sostuvo durante años, en especial con Rusia, China e Irán, tres adversarios estratégicos de Estados Unidos.

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Durante buena parte de ese prolongado ciclo político, Venezuela funcionó como una plataforma de proyección regional para esas potencias. Su peso energético, su ubicación geográfica y su abierta confrontación con Washington convirtieron al país en una pieza clave dentro de un tablero global cada vez más tensionado.

Con la posibilidad de un nuevo gobierno en Caracas, ese esquema queda en revisión y da paso a una redefinición de acuerdos, presencias extranjeras y prioridades diplomáticas.

Qué pierden Rusia, China e Irán con la caída de Maduro

Para Rusia, el golpe es particularmente sensible. La relación con Venezuela le permitió a Moscú sostener una presencia simbólica en América Latina. Sin el chavismo en el poder, el Kremlin pierde:

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China enfrenta un escenario distinto, marcado más por el pragmatismo que por la ideología. Su vínculo con Venezuela estuvo sustentado en créditos, energía e infraestructura, con compromisos financieros de largo alcance. Un nuevo gobierno tiene margen para:

Pekín busca preservar su presencia, pero ya no desde la posición preferencial que mantuvo durante los años del chavismo.

En el caso de Irán, la caída de Maduro significa un retroceso directo en su proyección internacional. Venezuela fue un aliado político y logístico que le permitió a Teherán ganar espacio fuera de Medio Oriente y sortear parcialmente las sanciones. Con el cambio de gobierno, esa red de apoyo pierde:

La oportunidad de Estados Unidos con la caída del chavismo

Desde Washington, el escenario se lee como una victoria estratégica. El fin del régimen chavista reduce la influencia de potencias rivales en la región y abre la puerta para:

Lo que sigue es un período de reacomodo silencioso, pero intenso, con Venezuela convertida en un nuevo foco de interés diplomático. Distintos actores buscan incidir en el rumbo del gobierno de transición, mientras América Latina recupera centralidad en el debate global, no por afinidades ideológicas, sino por su valor estratégico en un contexto de competencia entre grandes potencias.

Así, la caída del régimen de Nicolás Maduro no solo cierra un largo capítulo de la política venezolana, sino que se consolida como un punto de inflexión geopolítico, al dejar sin una cabeza de playa clave a Rusia, China e Irán y redefinir el equilibrio de poder en el hemisferio occidental.

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