Cae ‘El Monstruo’: así fue la espectacular extradición del criminal más buscado de Perú y líder de Los Injertos

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La captura y extradición de ‘El Monstruo’ marca un punto clave en la lucha contra el crimen en Perú.

Erick Moreno Hernández, apodado 'El Monstruo', ha sido identificado por las autoridades peruanas como el delincuente más buscado del país. Tras un operativo internacional coordinado, el 24 de septiembre fue capturado en Paraguay y, posteriormente, extraditado a Lima en un vuelo de la Policía Nacional del Perú (PNP). El arribo de Moreno a una base de la aviación policial cercana al aeropuerto internacional de Lima estuvo marcado por una destacada presencia policial y un significativo interés mediático, reflejo de la gravedad de los delitos que se le imputan, según información recabada por Noticias Caracol y agencias EFE/AFP.

Moreno enfrenta múltiples acusaciones graves, entre ellas homicidio, robo, extorsión, secuestro y pertenencia a organización criminal. El 28 de diciembre de 2023, fue incluido formalmente en la lista de los criminales más peligrosos de Perú luego de ser condenado a 32 años de prisión por secuestro, hurto, homicidio, sicariato (asesinato por encargo) y microcomercialización de drogas. Este cúmulo de delitos evidencia, según reportes oficiales, la extensa y violenta trayectoria de Moreno en el bajo mundo delictivo peruano.

Antes de llegar a Lima, el extraditado fue transferido a las autoridades peruanas en la base aérea de Luque, Paraguay, tras haber permanecido en una penitenciaría de la localidad de Emboscada, a 50 kilómetros de Asunción. El convoy aéreo hizo escalas en las ciudades de Cochabamba, Bolivia, y Arequipa, Perú, trazando una ruta de traslado vigilada de principio a fin que reforzó el carácter excepcional del dispositivo de seguridad implementado. La inclusión mediática y judicial de Moreno pone de relieve la preocupación nacional frente al poder de las organizaciones criminales.

Moreno encabezaba, según la Policía peruana, la banda denominada Los Injertos del Cono Norte, a quienes se les vincula con recientes casos de extorsión en la zona norte de Lima. El creciente aumento de estos delitos, particularmente la extorsión, ha tenido serias repercusiones políticas y sociales; según cifras oficiales, este delito se incrementó en un 19% en 2025 frente a 2024, alcanzando 26,585 denuncias anuales. Autoridades consideran a la extorsión como un desafío equiparable al narcotráfico —Perú es el segundo productor mundial de cocaína, según la Organización de las Naciones Unidas— y a las guerrillas armadas que azotaron al país en las décadas pasadas.

El proceso judicial contra Moreno se consolidó cuando Paraguay aprobó su extradición a pedido de la Corte Suprema de Justicia de Lima Norte, órgano que le atribuye, entre otros crímenes, secuestro y organización criminal. Por esas acciones, la condena podría sumar hasta 50 años de prisión. Además, el comandante general Óscar Arriola informó que al menos 80 miembros de la estructura criminal de Moreno han sido arrestados, incluyendo a su propia madre, en el marco de las operaciones coordinadas en ambos países. Arriola considera que la captura de Moreno representa un avance significativo en la desarticulación de este grupo delictivo y en la reducción de la extorsión en Lima.

Las autoridades peruanas, encabezadas por el ministro de Justicia, Walter Martínez, y el ministro del Interior, Vicente Tiburcio, han destacado la cooperación con Paraguay y el profesionalismo con el que se gestó la extradición. La imagen de Moreno, vestido con uniforme rojo y esposado, simboliza la esperanza de un pueblo golpeado por la criminalidad y la expectativa de que la justicia actúe con todo su rigor.

¿Cómo ha afectado la expansión de las bandas criminales como Los Injertos del Cono Norte la vida cotidiana de los habitantes en Lima y otras ciudades peruanas?

Esta pregunta surge debido al alarmante incremento de delitos como la extorsión y el secuestro, que según los datos oficiales citados, han crecido de manera significativa en los últimos años en Perú. Los residentes y comerciantes de zonas específicas, especialmente en el norte de Lima, han sido testigos y víctimas de amenazas constantes, lo que ha generado un clima de inseguridad creciente.

Entender el impacto social de estas bandas ayuda a dimensionar la magnitud del problema y las medidas que toman tanto las autoridades como la ciudadanía para hacerle frente. A raíz de este tipo de violencia, muchos peruanos han modificado sus rutinas diarias e incluso han tenido que invertir en costosos sistemas de protección, un fenómeno que, según los reportes mencionados, se asemeja a otras grandes crisis de criminalidad enfrentadas por el país en décadas pasadas.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

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