Arrestan al guionista iraní de la premiada "Fue solo un accidente" en plena ola de represión y protestas
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Visitar sitioEl arresto del guionista Mehdi Mahmoudian sacude al cine iraní y expone la creciente represión política.
El afamado guionista iraní Mehdi Mahmoudian, quien colaboró en la coescritura de la película Fue solo un accidente —la cual ha sido nominada a los premios Óscar de este año y galardonada con la Palma de Oro en el Festival de Cannes 2025—, ha sido arrestado junto a otros dos individuos en Irán. Según informó la agencia Fars, Mahmoudian es sospechoso de participar en la redacción y firma de una declaración a favor de Mir Hosein Musavi, el ex primer ministro y reconocido opositor, actualmente bajo arresto domiciliario.
Las detenciones también incluyeron al líder estudiantil Abdollah Momeni y a Vida Rabbani, periodista y defensora de los derechos de las mujeres, de acuerdo con la misma fuente. El director de la película ganadora, Jafar Panahi, ha alzado públicamente su voz en contra de la detención de Mahmoudian, a quien admira no solo por su talento, sino también por su integridad y su compromiso con los derechos humanos. En un mensaje difundido en redes sociales, Panahi enfatizó la calidad moral de Mahmoudian, quien ha pasado casi nueve años en prisión por su activismo.
El gobierno alemán también se pronunció sobre el caso. Wolfram Weimer, ministro de Cultura de Alemania, calificó estas detenciones como un reflejo de una “estrategia sistemática” implementada por las autoridades iraníes para acallar a quienes disienten del régimen. Este contexto se da mientras el gobierno busca recuperar el control político tras una serie de protestas masivas iniciadas en diciembre reciente.
Durante estas protestas, cuya represión brutales ha sido confirmada por diversas fuentes, el propio gobierno de Irán reconoció la muerte de miles de personas. El pasado domingo, la presidencia publicó los nombres de 2.986 personas fallecidas, en un total de 3.117 registrados oficialmente durante los disturbios.
Sin embargo, las cifras ofrecidas por organizaciones no gubernamentales difieren significativamente. La agencia Human Rights Activists News Agency, ubicada en Estados Unidos, aseguró haber identificado al menos 6.842 muertes, principalmente de manifestantes que, según denuncian, fueron abatidos por fuerzas de seguridad. No obstante, diversas agrupaciones de defensa de derechos humanos sostienen que los números reales pueden ser mucho mayores debido a las limitaciones en el acceso y verificación de información independiente.
Estos sucesos reflejan la tensa situación política en Irán, marcada por la persecución de voces críticas, incluyendo aquellas vinculadas al sector cultural, académico y periodístico, que han intentado visibilizar la represión a nivel internacional. El caso de Mehdi Mahmoudian subraya no solo la vulnerabilidad de los defensores de derechos humanos en países con regímenes autoritarios, sino también el impacto que puede tener la solidaridad internacional en la denuncia de estos hechos.
¿Por qué la detención de figuras culturales y académicas es particularmente significativa en el contexto de protestas políticas en Irán?
La detención de artistas, escritores, cineastas, líderes estudiantiles y periodistas adquiere un peso especial en contextos de protesta porque estas figuras suelen convertirse en portavoces de demandas sociales y políticas. En Irán, su visibilidad les otorga capacidad para amplificar el alcance internacional de las denuncias contra el régimen y ejercer presión mediática y diplomática, como se evidencia en la reacción de organismos y gobiernos extranjeros.
Por otra parte, la represión contra estas personalidades tiende a enviar un mensaje intimidatorio al resto de la sociedad civil, con la intención de frenar la organización y difusión de protestas. Se busca así coartar cualquier atisbo de oposición organizada que pueda poner en entredicho la autoridad gubernamental. En este sentido, el arresto de Mahmoudian y sus colegas no solo afecta a los directamente implicados, sino que influye en el clima de autocensura y temor dentro del país, agravando la crisis de derechos humanos reportada por agencias internacionales.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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