Niño viajó 20 horas para ver a Millonarios en El Campín y se quedó sin cumplir su sueño

Fútbol
Tiempo de lectura: 4 min
Escrito por:  Redacción Fútbol
Actualizado: 2026-10-14 08:39:19

La historia se viralizó rápido en redes sociales, puesto que los familiares hicieron un gran esfuerzo para traerlo a Bogotá para que el partido no se jugara.

La ilusión de ver por primera vez a Millonarios en el estadio El Campín terminó convertida en una amarga experiencia para Andrés Fernando Ángel Monroy, un niño de 8 años que viajó junto a sus padres desde Puerto Asís, Putumayo, hasta Bogotá para cumplir uno de sus mayores sueños.

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La historia, compartida por la cuenta de redes sociales Mundo Millos, despertó la solidaridad de numerosos hinchas del conjunto ‘Embajador’, quienes se conmovieron al conocer el esfuerzo que hizo la familia para llevar al pequeño a ver a su equipo por primera vez.

De acuerdo con la publicación, sus padres ahorraron durante seis meses para regalarle esa experiencia con motivo de su cumpleaños, el 7 de septiembre. Para llegar a la capital, emprendieron un recorrido en bus que les tomó entre 18 y 20 horas, con la ilusión de vivir una jornada especial en las tribunas de El Campín.

Sin embargo, el plan familiar se vino abajo cuando el partido fue cancelado a pocos minutos de su inicio por el lamentable estado del terreno de juego. La familia terminó regresando a casa sin que el niño pudiera ver jugar al equipo que tanto esperaba conocer en persona.

Las imágenes compartidas en redes sociales muestran el estadio bajo la lluvia, con la cancha mojada y las tribunas sin el ambiente que los aficionados esperaban para el encuentro.

Detrás de esa escena hay una historia que va más allá de la suspensión de un compromiso futbolístico: la de una familia que destinó tiempo, dinero y esfuerzo para cumplirle un sueño a su hijo y que terminó sin poder disfrutar de la experiencia.

Críticas a Sencia y Dimayor por la cancelación a última hora

La cancelación de un partido puede responder a circunstancias que obliguen a tomar decisiones de última hora. Sin embargo, cuando la determinación se comunica apenas unos minutos antes del inicio, las consecuencias no se limitan a los equipos y a quienes están dentro del estadio.

Para los aficionados que llegan desde otras ciudades, una jornada de fútbol implica gastos de transporte, alimentación y, en muchos casos, alojamiento. También supone organizar sus horarios laborales, familiares y personales para acompañar a sus equipos.

Por eso, la historia de Andrés Fernando expone el impacto humano que pueden tener las decisiones de quienes administran y organizan el fútbol profesional colombiano. Sencia, como operador del estadio El Campín, y la Dimayor, como entidad organizadora de las competencias del fútbol profesional, quedan en el centro de las preguntas sobre la oportunidad de la comunicación y las medidas previstas para los hinchas afectados.

Más allá de las razones que llevaron a cancelar el compromiso, la situación invita a cuestionar si los procedimientos contemplan adecuadamente a quienes hacen sacrificios económicos y recorren largas distancias para asistir a un partido.

(Ver también: Mostraron cómo va el nuevo Campín y aclararon qué pasará con Millonarios y Santa Fe)

En este caso, no se trataba solamente de un espectador que se quedó sin ver un encuentro. Era un niño que esperaba celebrar su cumpleaños con una experiencia inolvidable y que, después de un viaje de casi un día, tuvo que regresar sin cumplir su ilusión.

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