¿Les saldrá más caro? Medida de la Alcaldía de Bogotá tiene a compradores de carros en alerta
Tú navegador no es compatible para reproducir este audio
Pese a que no afectará directamente a los usuarios, sí lo hará a las compañías y por eso toda la cadena de venta se vería afectada.
El mercado automotor colombiano atraviesa uno de sus mejores momentos recientes, pero una decisión que empezará a aplicarse en Bogotá desde 2027 podría cambiar el panorama para quienes estén pensando en comprar carro nuevo.
La reforma tributaria aprobada por el Concejo elevó las tarifas del Impuesto de Industria y Comercio (ICA) para las empresas que comercializan vehículos en la capital, una medida que podría terminar trasladándose parcialmente al precio que pagan los compradores.
(Ver también: Tesla activó servicio en Colombia que muchos llevaban esperando hace rato y ya hay reacciones)
Las cifras muestran por qué el cambio llega en un momento particular. Entre enero y septiembre de 2026 se matricularon 247.212 vehículos nuevos en Colombia, un aumento de 41.2 % frente al mismo periodo de 2025. Solo septiembre dejó 33.835 matrículas, 36.1 % más que un año atrás y el mejor registro mensual desde 2014.
Además, los vehículos de nuevas tecnologías son protagonistas de ese crecimiento. En septiembre se matricularon 5.895 eléctricos, un récord histórico que significó un aumento de 217.3 %, mientras los híbridos alcanzaron 11.261 unidades, con un crecimiento de 58.6 %. Bogotá, de hecho, registró un incremento de 87 % en las matrículas durante ese mes.
En ese contexto aparece el cambio tributario. Desde el primero de enero de 2027, las empresas dedicadas al comercio de vehículos tendrán tarifas diferenciadas de ICA: 8 por mil para eléctricos, 10 por mil para híbridos y 11 por mil para los demás vehículos, incluidos los de gasolina y diésel. Actualmente la tarifa es de 6,9 por mil.
Eso significa que el aumento del impuesto para los eléctricos sería de alrededor de 15,9 %, para los híbridos de 44,9 % y para los vehículos convencionales de 59,4 %. Sin embargo, esos porcentajes corresponden al incremento de la tarifa del ICA y no significan que un carro vaya a subir esos mismos porcentajes de precio.
La propia Alcaldía ha explicado que no se trata de un nuevo cobro que aparezca directamente en la factura del comprador. El impuesto lo asumen los comerciantes y, dependiendo de sus costos y márgenes, una parte podría terminar trasladándose al consumidor.
Por ejemplo, si un concesionario decide trasladar completamente el efecto estimado, un vehículo de $100 millones podría tener un incremento cercano a $300.000, según cálculos publicados a partir de la reforma. Para un usado de $50 millones, el aumento sería de unos $150.000.
La decisión hace parte de una reforma con la que la administración de Carlos Fernando Galán busca fortalecer las finanzas de Bogotá, modernizar el alumbrado público y atraer inversión. El Distrito proyecta que el paquete de medidas ayude a atraer cerca de $78,3 billones en inversión privada y 215.000 empleos durante los próximos 10 años.
El reto estará en evitar que el mayor costo para los concesionarios termine restándole fuerza a un mercado que en 2026 viene acelerado. También existe la posibilidad de que algunas operaciones se trasladen hacia municipios de la Sabana, donde los compradores podrían buscar alternativas para matricular o adquirir sus vehículos.
(Ver también: Cómo es el nuevo carro de Tesla: ya está en producción y no tiene volante ni pedales)
Así, mientras Colombia vive un fuerte repunte en las ventas y los eléctricos e híbridos alcanzan cifras históricas, Bogotá entra en 2027 con una modificación tributaria que podría hacer más costosa la operación de vender carros en la capital y, eventualmente, también la de comprarlos.
Temas Relacionados:
Te puede interesar
Sigue leyendo