Subteniente sobrevivió a ataque en operación antidrogas en Putumayo y ahora inspira desde la Escuela Militar
Tú navegador no es compatible para reproducir este audio
El Espectador es el periódico más antiguo del país, fundado el 22 de marzo de 1887 y, bajo la dirección de Fidel Cano, es considerado uno de los periódicos más serios y profesionales por su independencia, credibilidad y objetividad.
Visitar sitioLa ruta de recuperación de Mejía incluyó 17 cirugías y el acompañamiento de una fisioterapeuta cercana.
El 3 de septiembre de 2025 marcó un antes y un después en la vida del subteniente Miguel Ángel Mejía Gutiérrez, quien sobrevivió a un brutal ataque en el municipio de Villagarzón, Putumayo. En esa fecha, durante una misión para destruir un laboratorio utilizado para procesar pasta de coca, el oficial y dos de sus compañeros fueron víctimas de un intento violento por parte de civiles que querían impedir la labor militar. De acuerdo con el relato de El Espectador, antes de iniciar la operación en la vereda Siloé, los uniformados hicieron una oración y comenzaron la destrucción del laboratorio, sin prever el dramático desenlace.
En medio del procedimiento, varios soldados fueron rociados con gasolina y ACPM (aceite combustible para motor). El subteniente Mejía Gutiérrez, movido por el instinto, acudió al rescate de un compañero que ya estaba en llamas, sin darse cuenta de que él mismo también estaba impregnado de combustible. Así, en segundos, fue alcanzado por el fuego, resultando con quemaduras en el 50 % de su cuerpo. Según el propio oficial citado por El Espectador, “yo le salvé la vida a mi soldado y otro soldado me salvó la vida a mí”, mostrando la cadena de solidaridad que se estableció durante la crisis.
El 5 de septiembre de ese año, los tres militares afectados fueron trasladados al Hospital Militar de Bogotá, donde Mejía Gutiérrez recibió atención médica intensiva. El proceso de recuperación fue largo y desafiante: pasó semanas en cuidados intensivos, fue sometido a 17 intervenciones quirúrgicas, incluyendo injertos de piel y cirugías reconstructivas. Aprender de nuevo a realizar movimientos cotidianos, como levantar los brazos, tomar cubiertos o abotonarse la camisa, se convirtió en un reto diario, según testimonios recogidos por El Espectador.
Un aspecto clave en su proceso de rehabilitación fue el acompañamiento de Luz Serrano, fisioterapeuta y vecina de la infancia en Cali, quien solicitó participar en su tratamiento cuando supo del traslado al Centro de Rehabilitación Hospitalaria. Serrano destaca que más allá de la evolución física, lo más llamativo es la actitud perseverante del subteniente, quien nunca se ha resignado ante la adversidad.
Actualmente, a pesar de las secuelas físicas, Mejía Gutiérrez recorre los pasillos de la Escuela Militar de Cadetes General José María Córdova, institución donde se formó como oficial. Su objetivo ahora es inspirar a otros militares, compartiendo su experiencia no solo desde el dolor, sino desde la resiliencia. "Quiero que aprendan de mí, no por lo que me pasó, sino por la manera en que decidí seguir adelante", afirma. Retomar el uniforme, que él describe como “la segunda piel”, simboliza la continuidad de sus sueños y su vocación de servicio.
¿Qué tratamientos recibió el subteniente Miguel Ángel Mejía Gutiérrez para recuperarse de sus heridas?
Según información de El Espectador, el subteniente fue sometido a 17 intervenciones que incluyeron injertos de piel y cirugías reconstructivas. Además, su recuperación implicó semanas en la unidad de cuidados intensivos y largas jornadas de rehabilitación física, donde aprendió nuevamente acciones cotidianas bajo la supervisión de una fisioterapeuta especializada.
¿Cómo influyó el acompañamiento personal y profesional en la rehabilitación del subteniente Mejía?
De acuerdo con el testimonio citado por El Espectador, Luz Serrano, fisioterapeuta y conocida del subteniente desde la infancia, acompañó de cerca el proceso en el Centro de Rehabilitación Hospitalaria. Su apoyo constante y el vínculo de confianza establecido desde antes del accidente potenciaron no solo los avances físicos de Mejía, sino también su actitud positiva ante el proceso de recuperación.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
Temas Relacionados:
Recomendados en Vivir Bien
Te puede interesar
Sigue leyendo