Qué pasa si se rompe una ventana de un avión en pleno vuelo; una piloto explicó y dijo qué hacer

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Escrito por:  Ricardo Baracaldo
Actualizado: 2026-01-31 09:29:54

Savina Paül, experimentada piloto de aviones Airbus A330, desmitificó qué ocurre realmente cuando se pierde la presurización por la rotura de una ventana.

En películas se ha creado el imaginario de que si un avión a gran altura pierde una ventana o una puerta, de inmediato, el caos se apodera de la cabina. Aunque este tipo de situaciones son extremadamente raras en la aviación comercial, la curiosidad es comprensible y muchas personas se preguntan qué ocurriría realmente si algo así sucediera durante un vuelo.

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Lejos de la ficción, los aviones comerciales están diseñados para soportar condiciones extremas y cuentan con protocolos muy claros para emergencias de este tipo. De hecho, según las estadísticas internacionales, el avión sigue siendo el medio de transporte más seguro del mundo en términos de mortalidad, y los incidentes graves son excepcionales.

Savina Paül, una piloto de un Airbus A330, se refirió al tema en el pódcast ‘B3tter’ y explicó con detalle cómo se vive una despresurización repentina y cuáles son los pasos que siguen tanto la tripulación como los pasajeros ante un escenario tan poco común.

¿Qué se siente cuando el avión pierde presión?

De acuerdo con Paül, lo primero que se percibe no es una explosión ni un colapso inmediato, sino una serie de efectos físicos muy claros. “Lo primero que notarás es una niebla muy fuerte, mucho frío y tienes una conciencia útil de entre 10 y 12 segundos; a eso se le llama hipoxia”, explicó la piloto.

Acá, lo mencionado por la piloto:

@b3tterpodcast @savinapaul ♬ sonido original – B3TTER

La hipoxia ocurre cuando el cuerpo no recibe suficiente oxígeno, algo que puede pasar rápidamente a grandes altitudes si la cabina pierde presión. Por esa razón, los procedimientos están diseñados para que la reacción sea casi automática y no dé margen al pánico.

En ese punto, la prioridad absoluta es el oxígeno. “Lo primero en ese momento es: máscaras de oxígeno”, enfatizó Paül. Todos los aviones comerciales presurizados cuentan con este sistema, que se despliega de manera automática desde los compartimentos superiores o está disponible en zonas como los baños, permitiendo que cada pasajero pueda colocársela en cuestión de segundos.

La piloto también aclaró que la tripulación dispone de un sistema aún más robusto. “Nosotros tenemos una aún más potente, que nos cubre toda la cara y nos permite oxígeno al 100 % y comunicaciones internas”, señaló, dejando claro que los pilotos pueden seguir operando la aeronave incluso en una situación crítica.

¿Por qué las máscaras de oxígeno son clave para salvar vidas?

El uso inmediato de las máscaras le da a la tripulación el tiempo necesario para ejecutar la maniobra más importante: descender el avión hasta una altitud segura. “Lo primero es bajar a atmósfera respirable. Tardamos muy pocos minutos en llegar porque bajamos muy rápido”, explicó Paül.

Durante ese descenso, el objetivo no es la comodidad del pasaje, sino garantizar que todos puedan respirar sin asistencia. “Ahí ya no estamos pensando en lo cómodo, incómodo, agradable o no agradable que es el vuelo; estamos pensando en llegar a atmósfera respirable”, añadió en el mismo pódcast.

Una vez alcanzada esa altura, el escenario cambia por completo. Según la piloto, se informa al resto de la tripulación que la situación está bajo control y se verifica el estado de los pasajeros. “Se comprueba que todo bien, que todo el mundo bien, y una vez estás ahí ya te da igual que tengas una ventana, una puerta o cualquier agujero en el avión”, afirmó.

Con la emergencia contenida y el oxígeno asegurado, el procedimiento final es claro y no admite excepciones. “Cuando todo el mundo está a salvo porque puede respirar, lo último que queda es aterrizar en el aeropuerto más cercano”, concluyó Savina Paül.

Aunque la idea de que una ventana se rompa en pleno vuelo genera inquietud, la realidad es que los aviones están preparados para responder a ese tipo de eventos extremos.

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