Pensé que estos implementos de cocina eran innecesarios, hasta que empecé a usarlos: ahora me facilitan la vida
Un separador de claras, un dispensador de aceite y una báscula digital pueden resuelver pequeños problemas de cocina.
Hay productos de cocina que uno ve y piensa: “¿de verdad necesito eso?”. Me ha pasado más de una vez. Sobre todo con esos pequeños accesorios que parecen diseñados para resolver problemas que uno ni siquiera sabía que tenía.
Pero también me ha pasado lo contrario: comprar uno de esos ‘gadgets’ y terminar pensando que habría sido mucho más fácil tenerlo desde el principio.
Eso fue lo que me pasó con estos tres productos. Ninguno es indispensable para cocinar, pero cada uno facilita una tarea específica y, cuando empiezas a utilizarlos, entiendes por qué pueden tener un espacio en la cocina.
Productos de los que hablaremos en esta nota:
El separador de claras que evita la típica tragedia con los huevos
Separar la clara de la yema parece una tarea sencilla… hasta que necesitas hacerlo varias veces y una yema termina rompiéndose justo cuando no debía.
Especialmente cuando estoy preparando una receta que necesita las claras por separado, siempre existe ese pequeño momento de tensión en el que intento pasar la yema de una mitad de la cáscara a la otra sin que se rompa.
Por eso me llamó la atención este separador de claras de huevo de Coftivslay.
El funcionamiento es sencillo: se coloca sobre un recipiente, se rompe el huevo y el utensilio ayuda a dejar pasar la clara mientras la yema queda separada.
Puede parecer uno de esos ‘gadgets’ que solamente sirven para una cosa, y sí, básicamente esa es su función. Pero justamente ahí está su gracia: cuando necesitas separar varios huevos, puede ahorrarte tiempo y evitar que termines con trozos de cáscara o yema donde no deberían estar.
Para quienes preparan postres con frecuencia, puede ser especialmente práctico.
El dispensador de aceite que cambió la forma en que uso el aceite
Otro pequeño problema que no parece un problema hasta que empiezas a prestar atención es cuánto aceite utilizas realmente al cocinar.
Cuando lo viertes directamente desde la botella, controlar la cantidad puede ser complicado. A veces terminas agregando mucho más de lo que querías, especialmente cuando necesitas apenas una capa fina para una sartén, una bandeja o la freidora de aire.
Ahí entra el FLAIROSOL Olivia Signature, un dispensador diseñado para distribuir el aceite en forma de spray.
La principal ventaja que le encuentro es precisamente el control. En lugar de verter un chorro de aceite, puedes aplicarlo de manera más uniforme sobre la superficie que vas a utilizar.
Eso resulta práctico para cocinar verduras, preparar alimentos en la air fryer, engrasar moldes o simplemente distribuir una pequeña cantidad de aceite sobre una preparación.
Y no se trata necesariamente de eliminar el aceite de la cocina. Las grasas también forman parte de una alimentación equilibrada. La ventaja del dispensador es que facilita controlar cuánto utilizamos y cómo lo distribuimos.
La báscula que terminó sirviendo para mucho más que pesar alimentos
De los tres productos, probablemente este es el que más usos puede tener.
Al principio, una báscula digital de cocina puede parecer algo reservado para personas que hacen dieta o necesitan medir porciones. Pero cuando empecé a pensar en todas las situaciones en las que una medida precisa puede ser útil, entendí que tiene muchas más posibilidades.
Por ejemplo, si estoy preparando una receta y necesito una cantidad determinada de harina, azúcar, chocolate o cualquier otro ingrediente, pesar directamente los alimentos puede ser mucho más preciso que medirlos con tazas o cucharas.
Y aquí es donde, para mí, la báscula se vuelve especialmente útil: en la repostería.
Cuando hacemos un pastel, unas galletas o cualquier otro postre, las proporciones importan muchísimo. Una diferencia considerable en la cantidad de harina o azúcar puede modificar la textura y el resultado final de una receta.
Por eso, pesar los ingredientes puede ayudar a repetir las cantidades con mayor precisión y conseguir resultados más consistentes.
Pero no se limita a los postres.
También puede utilizarse para pesar alimentos, controlar las cantidades de una receta, preparar porciones, medir ingredientes para cocinar o incluso calcular cuánto estamos utilizando de determinados productos.
Es uno de esos accesorios que quizá no utilizas todos los días, pero cuando empiezas a cocinar con él, encuentras cada vez más ocasiones para sacarlo del cajón.
Ver la báscula digital Greater Goods
A veces no necesitas cocinar mejor, sino hacerlo más fácil
Después de probar este tipo de accesorios, entendí que un ‘gadget’ de cocina no necesariamente tiene que hacer algo espectacular para ser útil.
El separador de claras resuelve un problema muy específico. El spray ayuda a distribuir el aceite de manera más controlada. Y la báscula permite medir ingredientes con precisión y puede convertirse en una herramienta especialmente útil para preparar postres.
No son productos indispensables, pero sí son de esos pequeños objetos que pueden hacer que ciertas tareas de la cocina sean más rápidas, ordenadas o sencillas.
Y quizá esa sea la verdadera razón por la que terminan ganándose un espacio: no porque no podamos cocinar sin ellos, sino porque cuando los tenemos, algunas cosas simplemente se vuelven más fáciles y, no hay que mentir, utilizarlos suele ser bastante divertido.
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