Marzo 2026: Eclipse de Luna de Sangre, conjunciones planetarias y lluvias de estrellas inolvidables

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Marzo de 2026 traerá el único eclipse total de Luna del año y espectaculares eventos astronómicos.

Marzo de 2026 se presenta como uno de los meses más especiales para la observación astronómica, según un recuento realizado por Noticias Caracol basado en información de National Geographic y la NASA. El evento más esperado es el eclipse total de Luna que tendrá lugar el 3 de marzo, el único de su tipo programado para ese año y el último hasta 2028. Durante este eclipse, la Tierra se interpondrá entre el Sol y la Luna, proyectando su sombra sobre el satélite natural y produciendo un característico color rojizo en la Luna, fenómeno conocido como “Luna de Sangre”. Este espectáculo podrá observarse en su totalidad desde el este de Asia y Australia, así como desde el Pacífico y partes del continente americano, mientras que en Colombia solo se verá de manera parcial.

En el país sudamericano, la sucesión de momentos relevantes del eclipse estará marcada por varias etapas: a partir de las 3:44 a. m. se verá un sutil oscurecimiento, alrededor de las 4:50 a. m. el eclipse parcial, y entre las 5:57 a. m. y las 6:04 a. m. el máximo grado de cobertura lunar. Después, la Luna continuaría eclipsada hasta ocultarse en el horizonte hacia las 7:04 a. m. Este evento coincide también con la Luna llena tradicionalmente conocida como “Luna de Gusano” en el hemisferio norte.

El calendario de marzo reserva otros encuentros planetarios y fenómenos dignos de atención. Los días 7 y 8 será posible observar la conjunción de Venus y Saturno muy próximos en el horizonte occidental durante aproximadamente 45 minutos tras la puesta del Sol, una oportunidad apreciada tanto por aficionados como por quienes nunca han utilizado telescopios, aunque el uso de binoculares requerirá esperar a que el atardecer concluya. Además, se producirán lluvias de estrellas menores, como la Gamma Normids (118 GNO) que alcanzará su punto máximo el 14 de marzo con un promedio de seis meteoros por hora, especialmente favorable para observadores en el hemisferio sur.

La Luna nueva del 19 de marzo creará condiciones óptimas para quienes buscan contemplar galaxias y cúmulos estelares, resaltando las Pléyades y el Cúmulo del Pesebre, así como la aparición de la luz zodiacal, un resplandor débil observable en cielos oscuros tras el crepúsculo debido a la dispersión de la luz solar por partículas de polvo en el plano del sistema solar.

Hacia finales de mes, la Luna creciente volverá a acercarse a las Pléyades los días 22 y 23, produciendo ocultaciones visibles en algunas regiones del mundo. El 26 y 27 de marzo, el satélite natural formará otro espectáculo visual al pasar cerca de Júpiter, el planeta más grande del sistema solar. El 29, la Luna ocultará a Régulo, la estrella más brillante de Leo, en regiones de África, Europa y Asia, mientras en otros lugares ambos cuerpos estarán notoriamente próximos.

Finalmente, marzo abre la “temporada de galaxias” en el hemisferio norte; este es el momento ideal para observar galaxias en constelaciones como Leo y Virgo, ya que la Vía Láctea no domina el firmamento. También será posible contemplar el núcleo galáctico antes del amanecer, elevándose hacia el sureste y formando un arco en el horizonte sur.

¿En qué consiste la luz zodiacal y por qué es relevante durante el mes de marzo?

La luz zodiacal es un fenómeno que consiste en un resplandor piramidal tenue visible tras el crepúsculo, especialmente sobre el horizonte occidental. Luce como una proyección de luz difusa que se produce cuando los rayos solares se dispersan en partículas de polvo localizadas en el plano del sistema solar. Su observación depende de cielos muy oscuros y despejados, lejos de la contaminación lumínica.

Durante marzo, gracias a la cercanía del equinoccio en el hemisferio norte, la posición de la eclíptica (la franja por donde transitan el Sol y los planetas) permite que la luz zodiacal sea más notoria. Esto convierte a marzo en un mes privilegiado para observar este fenómeno, sobre todo en lugares con poca interferencia de luz artificial, enriqueciendo así la experiencia de los aficionados a la astronomía.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

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