
La crisis del prestigio: por qué hoy se valora el reconocimiento social más que los méritos y logros reales
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El Espectador es el periódico más antiguo del país, fundado el 22 de marzo de 1887 y, bajo la dirección de Fidel Cano, es considerado uno de los periódicos más serios y profesionales por su independencia, credibilidad y objetividad.
Visitar sitioEl auge de reconocimientos simbólicos revela cambios en la forma en que valoramos el mérito social.
El prestigio, entendido como reconocimiento a la capacidad, la inteligencia, el esfuerzo y los méritos de una persona, parece haber perdido peso en nuestra sociedad. Según lo expuesto en ‘La Era de la Ansiedad’ (Ariel 2023), no está claro cuándo exactamente esta valoración se diluyó, pero su impacto es visible: llegar a cargos altos, ya sea en gobiernos, corporaciones o el mundo de los ‘influencers’, no siempre es el resultado de una trayectoria basada en talentos o esfuerzos comprobados. De acuerdo con el análisis de la obra, la sociedad ha roto la relación entre lo que alguien aporta realmente y el valor social que se le atribuye, lo que lleva a situaciones como la admiración de figuras públicas famosas únicamente por el hecho de serlo, como Kim Kardashian.
La trivialización del prestigio no es menor. En ocasiones, está apoyada en malentendidos lingüísticos como la frase “cualquiera puede gobernar”, interpretada literalmente en lugar de comprenderse como una invitación a la inclusión basada en el talento, no en la mediocridad. Esta reflexión se ejemplifica a través de la película de Disney ‘Ratatouille’, donde “cualquiera puede cocinar” no significa que todos sean grandes cocineros, sino que el talento puede surgir de los lugares más inesperados.
La problemática se vuelve tangible ante situaciones como el ofrecimiento de títulos honoríficos, como un doctorado honoris causa, acompañado de solicitudes poco convencionales: el pago de sumas considerables y la autofinanciación del reconocimiento. Este caso particular, relatado en un mensaje del Claustro Doctoral Honoris Causa de México, dejó una sensación inquietante al reconocer que se trata de una transacción comercial disfrazada de homenaje. El mecanismo recuerda los antiguos correos fraudulentos: a cambio de dinero, se promete un ‘honor’ sin un verdadero sustento.
Se resalta que el doctorado honoris causa, sin respaldo de una universidad concreta, no confiere ningún título académico ni escalafón laboral, especialmente frente a un ‘PhD’ (Doctor of Philosophy, por sus siglas en inglés). De acuerdo con esta experiencia, el verdadero negocio reside en la venta de símbolos de prestigio para quienes aún buscan legitimarse en sociedades —como la latinoamericana— que nunca contaron con títulos nobiliarios, pero sí con el deseo de reconocimiento social.
El fondo de la cuestión, siguiendo a Daniel Innerarity, filósofo español citado en el texto, radica en la “desregulación de los mercados cognitivos”: las instituciones antes autorizadas para validar méritos y doctrinas se han debilitado. Hoy, cualquiera puede atribuirse títulos o esparcir teorías sin una regulación clara, lo que facilita estos mecanismos de ‘prestigio’ ficticio.
¿Qué diferencia hay entre un doctorado honoris causa y un PhD?
El doctorado honoris causa es un reconocimiento simbólico que no equivale a un título académico ni tiene validez en escalafones laborales, especialmente si lo otorga una entidad sin respaldo universitario. Por su parte, el ‘PhD’ (Doctor of Philosophy) es un grado académico otorgado por universidades tras cumplir exigentes requisitos de formación, investigación y evaluación.
¿Por qué se considera que el prestigio está en crisis en la sociedad actual?
De acuerdo con el análisis presentado, el prestigio está en crisis porque la sociedad ha perdido el vínculo entre los méritos reales y el reconocimiento público. Esto permite que el honor o el ‘prestigio’ sean comercializados o atribuidos sin una justificación basada en talento o esfuerzo, facilitado por la pérdida de regulación clara sobre quién puede otorgar o validar reconocimientos.
Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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