Estructura y horarios de la alimentación diaria en la cultura Quimbaya antes y durante la colonización en Colombia
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Visitar sitioInvestigaciones recientes revelan cómo los ritmos solares y el trabajo agrícola influyeron en sus hábitos alimentarios.
La dieta y organización alimentaria de los Quimbayas, una de las sociedades precolombinas del territorio colombiano, constituye un tema de interés para comprender su vida cotidiana y la lógica de su organización doméstica. Según una profunda investigación citada por El Diario y desarrollada por Walter Benavides Antia, la estructura temporal de las comidas en estos pueblos no respondía al patrón europeo de desayuno, almuerzo y cena con horarios fijos como los actuales, sino que se regía por los ritmos solares —el amanecer, el cenit y el crepúsculo— y por las necesidades metabólicas propias del arduo trabajo agrario y artesanal.
De acuerdo con Benavides, la imposición de los esquemas de horarios rígidos en la alimentación fue una consecuencia de la Conquista y la Colonia, que buscaba regular la explotación de la mano de obra indígena. Sin embargo, las crónicas y auditorías coloniales, como las recopiladas por Pedro Ruiz de Tapia en el siglo XVI, demuestran que existía una estructura lógica y predecible en la alimentación diaria de los Quimbayas y otros pueblos vecinos. La evidencia etnohistórica y antropológica confirma que el patrón habitual era de dos a tres comidas principales de alimentos sólidos, reforzadas por una ininterrumpida dieta líquida, principalmente chicha de maíz y mazamorra de yuca.
La primera comida del día, antes del amanecer, tenía un claro propósito energizante y compensador: las familias consumían rápidamente bebidas calientes como chicha tibia y mazamorra, acompañadas de arepas secas o bollos de maíz. Este hábito se mantiene en la cultura campesina actual a través del tradicional "trago" de café o aguapanela que se toma antes de empezar la jornada. Al mediodía, coincidiendo con la pausa laboral impuesta por el calor tropical, se ingerían alimentos sólidos como arepas de maíz y proteínas animalizadas —secos o ahumados— rehidratados y guisados con tubérculos y condimentos propios del contexto andino. El objetivo de esta comida era reponer las sales y proteínas esenciales para continuar con las tareas exigentes de la tarde.
En la noche, la cena adquiría un carácter comunitario y reparador, con sopas de larga cocción, purés de raíces y carnes de caza. La dieta líquida nunca se interrumpía: durante los intervalos entre comidas solidificadas, el consumo de chicha y otras bebidas fermentadas aportaba calorías, vitaminas y mantenía el rendimiento físico, evitando ayunos prolongados. Así, el ciclo alimenticio Quimbaya se fundamentaba tanto en la necesidad fisiológica como en la adaptabilidad a los ritmos de trabajo, sostenido por la complementariedad de alimentos sólidos y líquidos.
Por último, gracias a estudios bioarqueológicos actuales, como los análisis de microfósiles y composición química en piezas dentales halladas en el Cauca Medio, se ha confirmado con precisión la real composición y continuidad de la dieta de los Quimbayas, consolidando así los relatos históricos con pruebas materiales directas.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
¿Cómo eran las comidas tradicionales de los Quimbayas en su rutina diaria?
Las comidas de los Quimbayas seguían una estructura diaria marcada por dos o tres tiempos principales: una inyección energética al amanecer a base de bebidas calientes y harinas de maíz, un robusto almuerzo al mediodía con arepas y proteínas rehidratadas y sabrosas, y una cena comunal de sopas y carnes de caza. Estos tiempos estaban acompañados por el consumo continuo de bebidas fermentadas y energéticas como chicha.
¿Qué papel tenía la dieta líquida en la alimentación de los Quimbayas?
La dieta líquida, especialmente la chicha de maíz y la mazamorra de yuca, era fundamental en la alimentación Quimbaya. Estas bebidas no solo permitían hidratarse en climas cálidos, sino que además aportaban maltosa, probióticos, vitaminas y calorías de forma constante, reemplazando el ayuno absoluto entre comidas sólidas y asegurando la resistencia física durante las faenas diarias del pueblo.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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