Financial Times revela que la deuda externa de Venezuela supera ampliamente estimaciones previas en medio de crisis sísmica

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El pasivo total incluye reclamos judiciales, obligaciones a petroleras y sumas no auditadas por el FMI.

La situación financiera de Venezuela enfrenta un nuevo capítulo de incertidumbre, luego de que el periódico británico Financial Times revelara que la deuda externa del país alcanza los US$240.000 millones. Esta cifra, que duplica las estimaciones previas del mercado —situadas entre US$150.000 y US$200.000 millones— fue dada a conocer el mismo día en que Venezuela vivió una de las peores secuencias sísmicas en más de un siglo. De acuerdo con el citado medio, este monto será presentado oficialmente cuando el gobierno de Caracas comparta con sus acreedores el verdadero estado de las finanzas nacionales, dando paso a la mayor reestructuración de deuda soberana conocida hasta la fecha.

El contexto incrementa la gravedad del anuncio. El 24 de junio, dos terremotos consecutivos, conocidos técnicamente como “doblete sísmico”, estremecieron el estado de Yaracuy, colapsaron estructuras en Caracas, generaron cierres de aeropuertos y dispararon alertas de tsunami. Horas antes de este fenómeno natural, ya se perfilaba un temblor en las finanzas venezolanas, pues la deuda revelada representa hasta 2,4 veces el producto interno bruto (PIB) estimado en apenas US$100.000 millones, según analistas económicos citados por Financial Times.

En la composición de la deuda, se destacan US$60.000 millones en bonos del Estado y de PDVSA (la estatal Petróleos de Venezuela), US$40.000 millones en intereses impagos, entre US$30.000 y US$50.000 millones adeudados a petroleras y proveedores, así como importantes sumas frente a China, Rusia, bancos de desarrollo y demandas judiciales derivadas de expropiaciones. El economista Leonardo Vera advierte que esta cifra oscila en ocho veces los ingresos petroleros del año, mientras la especialista Rosana Sosa García pone el acento en la necesidad de establecer qué porción de esa deuda es legítima y exigible.

Una particularidad del caso venezolano es la ausencia del Fondo Monetario Internacional (FMI) en el análisis oficial de sostenibilidad de la deuda, lo que complica las negociaciones. Tanto académicos como consultores, citados en los reportes, coinciden en que la falta de información precisa sobre el tamaño de la economía y la legitimidad de muchos pasivos pone en jaque cualquier proceso de reestructuración transparente. El economista Francisco Rodríguez estima que al menos US$50.000 millones de la deuda no son rastreables en instrumentos oficiales, lo que alimenta dudas sobre su legalidad e invita a exigir una auditoría independiente y no partidista.

Para el gobierno interino, representado por Delcy Rodríguez, la prioridad es cerrar un acuerdo con acreedores antes de finalizar el año, buscar el retorno a los mercados internacionales y afrontar el reto monumental que representa este escenario histórico.

Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

¿Cuál es el impacto de la deuda externa de Venezuela sobre su economía?

El impacto es significativo, ya que la deuda externa reportada se sitúa en US$240.000 millones, superando en más del doble el valor estimado de la economía venezolana, que ronda los US$100.000 millones. Esto significa que la deuda equivale a 2,4 veces el PIB y representa ocho veces los ingresos petroleros anuales, imposibilitando la sostenibilidad financiera y complicando cualquier intento de recuperación económica.

¿Por qué la ausencia del Fondo Monetario Internacional afecta la reestructuración de la deuda venezolana?

La ausencia del FMI, organismo internacional encargado habitualmente del análisis de sostenibilidad de deuda, resta legitimidad y confianza a los acreedores internacionales. Esto dificulta alcanzar acuerdos confiables, pues los datos presentados por el gobierno pueden percibirse como poco transparentes o incompletos, situación que incrementa la incertidumbre y las condiciones exigidas por los bonistas.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

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