Lo que debes revisar en la etiqueta antes de elegir atún enlatado: recomendaciones de especialistas en salud y nutrición
Tú navegador no es compatible para reproducir este audio
El Espectador es el periódico más antiguo del país, fundado el 22 de marzo de 1887 y, bajo la dirección de Fidel Cano, es considerado uno de los periódicos más serios y profesionales por su independencia, credibilidad y objetividad.
Visitar sitioLas etiquetas revelan diferencias en sodio, aceites y origen del atún que pueden impactar tu elección.
Al analizar el consumo de atún enlatado, una de las primeras recomendaciones que hacen especialistas como Rosa Margarita Campo, médica de la Corporación Universitaria Rafael Núñez de Cartagena, y Diana María León Zuluaga, experta en nutrición culinaria, es observar cuidadosamente la etiqueta antes de comprar el producto. Aunque suele asociarse con comodidad, economía y facilidad de conservación, el atún enlatado requiere de una mirada más detallada, pues su aporte nutricional y su impacto en la salud dependen de factores concretos que pueden identificarse a partir de su marquilla, según lo expone un artículo de El Espectador.
Ambas expertas coinciden en reconocer los beneficios del atún por su alto contenido de proteína, vitamina D, vitamina B12 y omega-3 (en especial EPA y DHA), los cuales contribuyen a la salud cardiovascular, el sistema nervioso y el estado de ánimo, aparte de su facilidad de almacenamiento y transporte gracias a la presentación en lata. Sin embargo, advierten que debe considerarse como un alimento ocasional y no de consumo diario, principalmente por su tendencia a acumular mercurio, un metal que, de acuerdo con Diana León, podría afectar el sistema nervioso y órganos como los riñones y el tracto digestivo si se consume en exceso, a diferencia de otros pescados enlatados como el salmón o las sardinas.
Al momento de leer la etiqueta, Rosa Margarita Campo sugiere comenzar por la lista de ingredientes, prefiriendo productos en los que el pescado figure como componente principal, seguido de agua, aceite o sal, y evitando aquellos con mezclas complejas o salsas añadidas. También advierte que la cantidad de ingredientes no determina por sí sola la calidad del producto, por lo que es esencial revisar la tabla nutricional, enfocándose en el aporte proteico, las grasas totales y saturadas, el contenido de sodio y el tamaño de la porción.
El sodio es un aspecto relevante, pues muchos atunes enlatados pueden sobrepasar los valores recomendados por la Organización Mundial de la Salud, que plantea un máximo de 2.000 miligramos diarios para adultos. Por eso se aconseja drenar bien el líquido del envase y, si es posible, enjuagar brevemente el atún. Campo recomienda además comparar entre productos utilizando el contenido de sodio por 100 gramos, debido a que las porciones varían entre marcas.
Otros factores a revisar son el peso drenado (la cantidad real de pescado después de retirar el líquido de cobertura), el tipo de aceite empleado (aceites vegetales refinados frente a oliva extra virgen), el tipo de atún y su origen (salvaje o de cultivo), así como la presencia de sellos de pesca sostenible o de envases libres de BPA, un compuesto potencialmente nocivo.
Finalmente, priorizar la revisión de la fecha de vencimiento y el estado físico de la lata, evitando productos con daños evidentes, garantiza la seguridad alimentaria, como recalca Campo. El mensaje central de ambas nutricionistas es buscar un consumo informado y moderado, explorando siempre lo que verdaderamente revela la etiqueta para cuidar la salud y variabilidad de la dieta.
¿Cómo identificar el mejor atún enlatado revisando la etiqueta?
Para identificar el mejor atún enlatado, la recomendación principal es observar primero la lista de ingredientes, eligiendo productos en los que el pescado sea el componente predominante y evitando mezclas con salsas o aceites de baja calidad. Además, se debe comparar la tabla nutricional, prestando atención al contenido de sodio, grasas y proteínas, así como tener en cuenta el peso drenado, el tipo de aceite utilizado y el origen del pescado. Verificar sellos de envases libres de BPA y certificaciones de pesca sostenible también añade valor durante la selección.
¿Por qué no es recomendable consumir atún enlatado todos los días?
El atún enlatado, aunque es fuente de proteína y nutrientes esenciales, puede acumular mercurio, un metal tóxico que podría afectar el sistema nervioso y órganos como los riñones. De acuerdo con especialistas citadas en El Espectador, esto hace que se recomiende un consumo ocasional y no diario, diferenciándolo de otros pescados enlatados como salmón o sardinas, los cuales suelen tener menor tendencia a contener altos niveles de mercurio.
Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
Temas Relacionados:
Recomendados en Vivir Bien
Te puede interesar
Sigue leyendo