Carnaval de Barranquilla: Tradición, orgullo y resistencia vibraron en una Gran Parada inolvidable
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Visitar sitioMás de 130 grupos folclóricos deslumbraron en la Gran Parada de Tradición del Carnaval de Barranquilla.
Con la presencia de más de 130 grupos folclóricos, la Gran Parada de Tradición del Carnaval de Barranquilla se llevó a cabo este domingo, resaltando el papel fundamental que cumplen distintas expresiones autóctonas en la conservación de una de las fiestas más emblemáticas de Colombia. Declarado Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), este carnaval permanece como símbolo vivo de la identidad y la memoria del Caribe colombiano, a través de sus danzas, ritmos y trajes tradicionales.
Desde tempranas horas, los protagonistas se adueñaron del célebre ‘cumbiódromo’ de la Vía 40—a lo largo del río Magdalena—, uno de los escenarios icónicos del festejo. Allí, cada comparsa rindió homenaje tanto a las formas ancestrales como a las personas y comunidades que, generación tras generación, han mantenido encendida la llama de las tradiciones populares del Atlántico y la región circundante. El evento fue, en palabras de Juan José Jaramillo, director del Carnaval de Barranquilla, un “acto de respeto y gratitud con quienes han sostenido el carnaval desde la raíz”, haciendo énfasis en el rol irreemplazable de los portadores de saberes y costumbres orales, musicales y dancísticos.
Uno de los momentos más significativos de la jornada lo constituyó el tributo a las ancestrales danzas de paloteo. Estos bailes guerreros, cuya simbología está profundamente asociada a la unión y resistencia de los pueblos, fueron representados por danzantes que, al compás de los tambores, golpeaban entre sí palos cortos y personificaban distintas naciones y colectividades. La energía del paloteo se erige así como ejemplo clave de la cohesión y fuerza colectiva presentes en el legado barranquillero.
Especial notoriedad tuvo también la participación de agrupaciones como la cumbiamba La Gigantona. Compuesta por 240 bailarines ataviados con tradicionales faldas rojas y trajes blancos, esta reconocida comparsa interpretó la cumbia—síntesis musical del Caribe colombiano—evocando el cruce de tradiciones indígenas, africanas y europeas. Según destacó Crónica del Quindio, la letra popular y la música en vivo acompañaron el paso de la comparsa mientras el público se sumaba a las expresiones festivas del desfile.
La diversidad de la cumbia quedó de manifiesto en su instrumentación y vestuario: tambores de origen africano, flautas provenientes de culturas indígenas americanas e indumentarias inspiradas en modelos ibéricos. Estas fusiones reafirmaron el carácter mestizo y plural del Carnaval de Barranquilla, ratificando a la cumbia como uno de sus símbolos más elocuentes.
Junto a los bailes y comparsas, la jornada incluyó el tradicional Festival de Letanías. Este espacio pone en primer plano la tradición oral, la crítica social y la sátira, mediante versos improvisados que comentan la realidad contemporánea. Temas como la discusión en torno al salario mínimo, la coyuntura en Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro, los diálogos de paz y las políticas migratorias de Estados Unidos fueron abordados con humor e ingenio, imitando la cadencia de los cánticos religiosos.
Vale la pena recordar, según lo reseñado por Crónica del Quindio, que las letanías no siempre tuvieron acogida en el carnaval, debido a que su lenguaje mordaz y popular se consideraba vulgar en tiempos pasados. Sin embargo, su permanencia y aceptación actual evidencian la transformación del sentido crítico y el espacio de burla a la autoridad como elementos esenciales del festejo, reforzando el papel de la palabra como vehículo de memoria y participación ciudadana.
En suma, la Gran Parada de Tradición del Carnaval de Barranquilla permitió constatar la relevancia de estos encuentros para la preservación de saberes y la cohesión comunitaria, en estricto apego a lo narrado por medios especializados.
¿Cuál es el origen de la danza de paloteo en el Carnaval de Barranquilla?
La danza de paloteo, destacada en la reciente Gran Parada de Tradición, es reconocida como una de las expresiones guerreras más antiguas del Carnaval de Barranquilla. Su importancia radica en simbolizar la unión y la memoria cultural de la región, aspectos valorados no solo por los participantes, sino también por los organizadores del evento, como lo indicó el director Juan José Jaramillo. El uso de palos cortos golpeados entre sí y la representación de distintas naciones dentro de la coreografía subrayan el sentido de resistencia colectiva y conexión entre los pueblos.
El contexto específico en el que surge y se mantiene la danza está profundamente vinculado con la historia oral de las comunidades del Caribe colombiano. A lo largo del tiempo, el paloteo ha logrado insertarse de manera definitiva dentro de la programación del carnaval, fungiendo como testimonio tanto del sincretismo cultural de la zona como de la capacidad de sus habitantes para mantener vivas sus tradiciones a través de la expresión artística.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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