Cámaras trampa revelan tesoros ocultos: el jaguar y otras especies sorprendentes en Bahía Solano
Tú navegador no es compatible para reproducir este audio
El Diario Occidente es un periodico con 60 años de fundado, hace 20 se convirtió en un medio gratuito. Un medio que ofrece información variada con enfasis en el sur occidente del país pero tambien con temas de interes para personas que habitan en otros lugares de Colombia
Visitar sitioCámaras trampa revelan especies en Bahía Solano: imágenes inéditas confirman la riqueza del Chocó.
El municipio de Bahía Solano, situado en el extraordinario entorno natural del Chocó, fue recientemente escenario de un relevante ejercicio de monitoreo ambiental. Según información de Codechocó, autoridad ambiental de la región, ocho cámaras trampa ubicadas en los senderos de Caimito Boroboro y El Valle–Utría consiguen, en tan solo una semana de operación, captar evidencia directa de la riqueza biológica que caracteriza esta zona. Este primer resultado hace patente la diversidad que muchos habitantes ya percibían, pero que ahora queda registrada con imágenes de alta precisión.
Estas cámaras, entregadas al Consejo Comunitario Los Delfines, permitieron documentar la existencia, entre otras especies, del jaguar (Panthera onca), la nutria (Lontra longicaudis), la pava de monte (Crax rubra), la garza morada (Ardea cocoi) y el tinamú grande (Tinamus major). Todas ellas forman parte de la fauna que transita regularmente por los ecosistemas estratégicos de la región. En total, fueron siete especies silvestres captadas mediante estos dispositivos de vigilancia, lo que proporciona insumos científicos para las acciones de conservación impulsadas en el área.
La utilización de tecnología de fototrampeo —herramienta que consiste en la toma automática de imágenes o videos al detectar movimiento— permitió ir más allá de un simple inventario. Gracias a este método, se logró documentar aspectos esenciales de la vida silvestre local: hábitos alimenticios, interacciones entre especies y comportamientos característicos. Algunos ejemplares incluso pudieron ser identificados de manera individual, lo cual abre la puerta al seguimiento poblacional a largo plazo y la protección dirigida de individuos vulnerables.
Este esfuerzo coordinado surge luego de múltiples denuncias de la comunidad sobre la presencia de felinos, alertas que motivaron la implementación del monitoreo científico. Además de las cámaras ya instaladas, se contempla la ampliación del sistema en nuevos puntos estratégicos, una decisión respaldada por la Subdirectora Marino Costera y de Áreas Protegidas, Kary Sánchez Minota, quien subrayó la importancia de estos resultados preliminares.
La iniciativa se realiza en el marco de la Red OTUS, una estructura pionera en Colombia que integra la labor de las 33 Corporaciones Autónomas y de Desarrollo Sostenible, en alianza con Conservación Internacional y el Instituto Humboldt. Esta colaboración representa la primera red de monitoreo tecnológico del país, cuyo objetivo es fortalecer el conocimiento y la gestión de la biodiversidad nacional.
Arnold Alexander Rincón López, director general de Codechocó, señaló que este sistema no solo permite reconocer especies sensibles a la intervención humana, sino también articular estrategias participativas de conservación con el semillero de investigación Propágulos y el Consejo Comunitario. El registro visual de la fauna silvestre se consolida así como una herramienta clave para fomentar la protección de los ecosistemas y promover una relación armónica entre las comunidades y su entorno natural.
¿Por qué la participación de las comunidades locales es esencial en los procesos de conservación?
La integración de las comunidades, como se observa en el involucramiento del Consejo Comunitario Los Delfines, resulta fundamental para el éxito de los programas de monitoreo y protección ambiental. Al compartir el conocimiento tradicional y sumar la vigilancia local con tecnologías modernas como el fototrampeo, se genera confianza y corresponsabilidad en la gestión del territorio.
Este enfoque, promovido tanto por las autoridades ambientales como por las organizaciones de la sociedad civil presentes en el Chocó, garantiza que la conservación de la biodiversidad no se perciba únicamente como una meta científica, sino como un compromiso colectivo que beneficia tanto a la naturaleza como al bienestar social.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
Temas Relacionados:
Recomendados en Vivir Bien
Te puede interesar
Sigue leyendo