De jugar entre aviones en La Enea a inspirar pilotos: la historia de Julián y su escuela de aeromodelismo
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Visitar sitioDesde un barrio cercano al aeropuerto, Julián convirtió su infancia entre aviones en un proyecto educativo único.
Nacido y criado en Manizales, Julián vivió sus primeros años en el barrio La Enea, cuando el entorno era aún un lugar abierto y los niños jugaban donde hoy solo transitan aviones. Recuerda con especial emoción cómo ese espacio, con la pista aún sin mallas, se convirtió en su primer patio de juegos y en el origen de una fascinación de por vida. Aquellos encuentros cotidianos con la aviación marcaron profundamente su infancia y establecieron el camino para lo que vendría: una existencia dedicada al aeromodelismo, una afición que transformó en su propósito central y que más tarde se convertiría en herramienta educativa y fuente de inspiración para otros.
Desde joven, el deseo de comprender las aeronaves lo llevó a buscar información en bibliotecas y revistas, a falta de Internet o materiales especializados. Así fue acumulando conocimientos, primero a través de bocetos y maquetas rudimentarias hechas con palitos, hasta lograr construir a los 15 años una réplica de un ATR, el primer avión de ese tipo que llegó a Manizales, según recuerda. Con el tiempo, y gracias al apoyo de su familia, dio el salto a los modelos de vuelo libre, aviones sin motor diseñados para planear con el viento, algunos de los cuales se extraviaban en el Bosque Popular pero le ofrecían valiosas lecciones de física y aerodinámica.
A lo largo de su vida profesional, Julián también se destacó como músico: es licenciado en música, violinista y baterista, y formó parte de agrupaciones reconocidas como el Mariachi Águilas de Plata en Manizales, además de haber trabajado en Cali. Sin embargo, incluso en esos años, su casa siempre fue un espacio de creación y aprendizaje técnico, donde las herramientas y la madera convivían con las partituras.
Hace aproximadamente 18 años, Julián decidió compartir sus conocimientos fundando Aeroconstructores Aeromodelismo, una escuela ubicada en Manizales, cuya misión es enseñar la construcción y manejo de aeronaves a escala. Allí, niños, jóvenes y adultos aprenden desde el uso de la madera y principios de aerodinámica hasta el funcionamiento de electrónicos como radiocontroles, servomotores y distintos tipos de motores.
Para Julián, el aeromodelismo va más allá del entretenimiento: es una alternativa educativa que aleja a los estudiantes del uso excesivo de dispositivos electrónicos y los acerca a la comprensión de la física, el trabajo manual y la disciplina. Se enorgullece al ver que varios de sus antiguos alumnos terminaron convertidos en pilotos, controladores aéreos, técnicos en mecánica aeronáutica o lograron formarse como pilotos privados en el extranjero.
El curso básico de construcción, según se detalla en el artículo de La Patria, dura 10 horas y tiene un costo de 600 mil pesos, incluyendo materiales. También existe la opción de un kit completo con electrónica y curso de vuelo por 1 millón 400 mil pesos, y se ofrecen talleres para grupos de colegios y universidades. Los vuelos se practican en escenarios especialmente seleccionados para garantizar seguridad, como en la vereda Pueblo Rico, en Neira. Además, Julián y su escuela han estado presentes en eventos regionales y en talleres para niños a través de entidades como Confa.
Desde su taller, Julián continúa desarrollando modelos que pueden alcanzar hasta cuatro metros de envergadura, y algunos han sido solicitados incluso fuera de Colombia. Considera que el aeromodelismo demanda, sobre todo, paciencia y pasión. A sus 49 años, sigue transmitiendo esta vocación con la convicción de que su sueño, y el de sus estudiantes, seguirá siempre en el aire.
¿Qué es un avión de vuelo libre y cómo se diferencia de los modelos radiocontrolados?
En el contexto del aeromodelismo, los aviones de vuelo libre son aquellos que no cuentan con motor ni dispositivos de control remoto; se lanzan manualmente y dependen del viento y las propias características de la construcción para volar. Durante las primeras experiencias de Julián, estos modelos le permitieron conocer principios básicos de física y aerodinámica, además de enfrentarse con el reto de controlar el vuelo solo a través del diseño y el lanzamiento.
Por otra parte, los modelos radiocontrolados utilizan un sistema electrónico manejado a distancia, que permite controlar su dirección y comportamiento en tiempo real, ampliando las posibilidades de maniobra y aprendizaje técnico. Ambas modalidades son introducidas en la escuela Aeroconstructores Aeromodelismo, evidenciando el enfoque integral de Julián en la formación de nuevos entusiastas de la aviación a escala.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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