NASA pospone clave simulacro de Artemis II por ola de frío: el regreso a la Luna tendrá que esperar

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El clima obliga a la NASA a ajustar la cuenta regresiva de Artemis II, la misión que nos acerca de nuevo a la Luna.

La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) ha anunciado la reprogramación de un evento clave en la misión Artemis II, marcando el esperado regreso de la humanidad a la Luna después de más de cinco décadas. Según lo comunicó la agencia estadounidense, la simulación de lanzamiento que debía desarrollarse el sábado 31 de enero fue pospuesta para el lunes 2 de febrero, debido a las condiciones meteorológicas adversas en el Centro Espacial Kennedy, situado en Florida. Este ajuste responde a una inusual ola de frío ártico y al desplazamiento de vientos intensos a lo largo del estado, aspectos que han requerido la evaluación minuciosa tanto del hardware como de los protocolos por parte de los equipos técnicos.

En palabras de la NASA, el objetivo de esta modificación en el cronograma es asegurar las condiciones óptimas para completar con éxito el ensayo general, clave antes del lanzamiento definitivo. A pesar del cambio, los equipos y el cohete ya se encuentran preparados en la plataforma, listos para la prueba principal denominada “ensayo general con vestuario”. Dicho procedimiento consiste en llenar el cohete de combustible, simulando las operaciones del día del lanzamiento. Solo después de culminar satisfactoriamente dicho ensayo, la NASA podría fijar la fecha de despegue real, que no se prevé antes del domingo 8 de febrero. Los astronautas asignados a la misión permanecen en cuarentena, a la espera de la autorización final.

La misión Artemis II se plantea como una de las empresas más ambiciosas de la NASA en décadas. Formada por una tripulación de cuatro astronautas —incluida, por primera vez, una mujer— este vuelo llevará a la humanidad en un sobrevuelo lunar que se situará como el desplazamiento más alejado de la Tierra desde las misiones Apolo de la década de 1970. Durante los días previos al lanzamiento, los ingenieros desarrollarán distintas fases de prueba para validar la seguridad y capacidades del cohete, entre las que resalta la carga de más de 700.000 galones de propulsores criogénicos. Además, se practicarán protocolos como la extracción segura del combustible sin tripulación a bordo, y se revisarán sistemas vitales como el suministro de agua potable de la cápsula Orion.

La cuenta regresiva para el lanzamiento empieza con 49 horas de antelación, incluyendo pausas estratégicas y controles automáticos en los últimos segundos antes del despegue. Así, cada fase del proceso está diseñada para verificar la confiabilidad del sistema antes de adentrarse en el espacio profundo.

Artemis II tiene como propósito verificar el óptimo funcionamiento de la nave en condiciones espaciales extremas. Según la NASA, este vuelo permitirá obtener datos críticos al recorrer la cara oculta de la Luna, analizando el terreno y recolectando información científica que será la base para futuras exploraciones, particularmente en la región del Polo Sur lunar. Además, se evaluará el impacto fisiológico y psicológico en los astronautas, mediante el monitoreo de parámetros como el sueño y la actividad física, contribuyendo así al Programa de Investigación Humana de la agencia. Estas investigaciones buscan establecer los protocolos adecuados para misiones más exigentes y peligrosas, como las que están proyectadas hacia Marte.

Como señaló Laurie Abadie, ingeniera del Centro Espacial Johnson de la NASA, los resultados de Artemis II serán determinantes para el éxito de las siguientes etapas, en especial Artemis III, cuyo objetivo es lograr que el ser humano camine nuevamente sobre el suelo lunar, algo que no ocurre desde 1972. Con este trasfondo, cada fase de preparación cobra especial relevancia en el gran desafío de abrir el paso a una nueva era de exploración.

¿Qué es un “ensayo general con vestuario” en las misiones de la NASA?

Uno de los términos frecuentes en el desarrollo de la misión Artemis II es el “ensayo general con vestuario”. De acuerdo con la NASA, se trata de una práctica minuciosa en la que los equipos técnicos simulan todas las operaciones del día del lanzamiento, incluidas la carga de combustible en el cohete y el desarrollo completo de la cuenta regresiva, aunque sin tripulación a bordo. Esta etapa permite identificar posibles riesgos, asegurar la operatividad de los sistemas y perfeccionar la coordinación entre los diferentes equipos en condiciones similares a las del día del lanzamiento real.

La importancia de este ensayo radica en que es el último filtro antes de autorizar el despegue, ya que solo tras verificar la seguridad completa en todas las fases —desde la carga criogénica hasta la extracción del combustible— se concede la luz verde para avanzar con la misión. Así, el éxito del ensayo es fundamental para que Artemis II cumpla su ambicioso cometido y siente las bases de futuras exploraciones lunares y marcianas.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

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