La lluvia de meteoros Alfa Centáuridas iluminará el cielo de Sudamérica en febrero de 2026: cómo y cuándo verla

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El hemisferio sur vivirá en febrero una lluvia de meteoros Alfa Centáuridas: ¿cuándo y cómo verlas?

En febrero de 2026, el hemisferio sur será testigo de un fenómeno astronómico poco habitual en esta época del año: la lluvia de meteoros Alfa Centáuridas. Según lo reportado por Noticias Caracol, este evento será el más relevante de su tipo durante el mes y podrá ser apreciado principalmente desde países sudamericanos como Colombia, Argentina y Chile, siempre que las condiciones meteorológicas y de visibilidad sean favorables. Aunque las lluvias de meteoros más conocidas suelen concentrarse en otros meses, las Alfa Centáuridas ofrecen una oportunidad única para los amantes del cielo nocturno en esta región del planeta.

Las lluvias de meteoros ocurren cuando la Tierra atraviesa zonas de restos dejados por cometas o asteroides a lo largo de su órbita solar. Estas diminutas partículas, llamadas meteoroides, se incendian al entrar en la atmósfera a alta velocidad, produciendo los conocidos destellos de luz que cruzan fugazmente el firmamento. Para las Alfa Centáuridas, todavía no se ha confirmado cuál es el cuerpo progenitor responsable de su origen, un detalle que añade misterio a este espectáculo celeste.

La ventana de actividad de las Alfa Centáuridas se extiende del 31 de enero al 20 de febrero, con su máxima intensidad ocurrirá alrededor del 8 de febrero. De acuerdo con fuentes como Astro Bitácora, se prevé una tasa promedio de seis meteoros por hora durante el pico, aunque ocasionalmente se han registrado aumentos inesperados, elevando este número temporalmente a decenas por hora. Este fenómeno puede apreciarse mejor durante la noche y, especialmente, en las horas previas al amanecer, cuando el punto de origen aparente de los meteoros –conocido como radiante– se encuentra más alto en el cielo.

En Colombia y países cercanos, los observadores podrán comenzar a disfrutar de la lluvia desde las 11:10 de la noche del 7 de febrero, con el mejor momento justo antes de la salida del Sol. En otras zonas como Argentina y Chile, el evento será visible prácticamente durante toda la noche; en contraste, en regiones como la Península Ibérica no se podrá apreciar este año.

Las condiciones para observar las Alfa Centáuridas en 2026 serán relativamente favorables para los aficionados. El pico ocurrirá poco antes del cuarto menguante lunar, con la Luna iluminada en un 63%, lo que implica una interferencia moderada en la percepción de los meteoros más débiles. Según consejos recogidos por Noticias Caracol de fuentes como NatGeo, se recomienda buscar un sitio alejado de focos urbanos, permitir que la vista se adapte a la oscuridad durante varios minutos y prepararse con ropa adecuada si se planea permanecer al aire libre por largas horas. Para obtener mejores resultados, la observación debería realizarse a simple vista, ya que los instrumentos ópticos limitan el campo visual y dificultan captar la totalidad del espectáculo.

Además, la Sociedad Americana de Meteoros (AMS, por sus siglas en inglés) ha señalado que la fase lunar y la contaminación lumínica influyen notablemente en la visibilidad de cualquier lluvia de meteoros. Para el resto de 2026, el calendario astronómico contempla otros eventos destacados como las Líridas en abril, las Eta Acuáridas en mayo, las populares Perseidas en agosto, las Leónidas en noviembre y las intensas Gemínidas en diciembre, cada una con características y condiciones de observación particulares.

¿Por qué algunas lluvias de meteoros tienen mayor actividad y visibilidad que otras?

Esta pregunta surge porque, aunque todas las lluvias de meteoros se producen por la interacción de la Tierra con restos de cometas o asteroides, hay diferencias considerables en la cantidad de meteoros que se observan y en su facilidad de visualización. Factores como la densidad del flujo de meteoroides, el tamaño de las partículas, la velocidad de ingreso en la atmósfera y las condiciones astronómicas –como la fase lunar y la altura del radiante en el cielo– pueden hacer que una lluvia sea intensa y espectacular o, por el contrario, discreta y difícil de apreciar. Por ejemplo, mientras las Alfa Centáuridas suelen mostrar una actividad moderada, fenómenos como las Gemínidas o las Perseidas pueden alcanzar tasas mucho mayores, haciendo que la experiencia sea especialmente memorable para los observadores.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

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