Meta y Google en el banquillo: el juicio histórico que podría transformar las redes sociales para siempre

Tecnología
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Meta y Google enfrentan un juicio inédito: ¿están diseñando redes sociales adictivas para menores?

El año 2026 inició con un acontecimiento sin precedente para la industria tecnológica a nivel global: Meta y Google, dos de las empresas más influyentes del sector, enfrentan un juicio histórico ante el tribunal superior de Los Ángeles. El eje central de este proceso legal son las acusaciones de que ambas compañías han desarrollado productos digitales con características que promueven la adicción, lo que estaría afectando gravemente la salud mental de los menores de edad. Mark Zuckerberg, director ejecutivo de Meta, compareció esta semana por primera vez para declarar sobre el impacto potencial que redes sociales como Facebook e Instagram pudiesen tener en la vida de los jóvenes usuarios.

El origen del caso se encuentra en la demanda presentada por una joven identificada con las iniciales K.G.M., de 20 años, quien relata haber sufrido daños psicológicos derivados, entre otros factores, del uso reiterado de funciones como el scrolling —acciones repetidas de deslizar contenido en la pantalla— y la reproducción automática de videos dentro de las plataformas. Durante su comparecencia, Zuckerberg fue interrogado específicamente sobre si las redes sociales de Meta fueron diseñadas para resultar irresistibles entre los adolescentes y si la empresa impulsó estrategias enfocadas en incrementar la presencia de menores en sus servicios.

Entre los argumentos presentados en el tribunal, el abogado defensor, Mark Lanier, confrontó a Zuckerberg sobre la política de Meta respecto a usuarios menores de 13 años. Aunque el CEO sostuvo con firmeza que estos no están permitidos en Instagram, Lanier señaló que fue apenas en 2019 cuando la compañía comenzó a requerir la fecha de nacimiento como requisito de registro. El caso de K.G.M. ilustra esta problemática, ya que accedió a Instagram con tan solo 11 años de edad.

Otra cuestión clave abordó el tiempo de permanencia en las plataformas. Inicialmente, según Zuckerberg, Meta sí establecía objetivos para prolongar el uso de sus redes, aunque afirma que dichas metas han sido sustituidas con una visión centrada en la utilidad y el valor que los usuarios encuentran en los servicios. De acuerdo con sus declaraciones, si algo les aporta valor a las personas, naturalmente dedicarán más tiempo a ello.

El proceso legal de K.G.M. es apenas la punta del iceberg: más de 1.500 demandantes en Estados Unidos aseguran que aplicaciones como Instagram, Google, Snapchat y TikTok han sido diseñadas intencionadamente para volver dependientes a los usuarios. Este juicio fue seleccionado como el "bellwether trial", es decir, el primero de varios litigios similares, y su desenlace servirá como antecedente para los casos futuros.

El juicio adquiere además carácter histórico porque desafía la Sección 320, normativa que tradicionalmente protege a las empresas tecnológicas frente a reclamaciones por el contenido generado por los usuarios en sus plataformas. En esta ocasión, no se debate el contenido, sino las decisiones corporativas que, según los demandantes, han incentivado el uso constante y desproporcionado de las redes.

K.G.M., quien comenzó a consumir contenido digital a los seis años mediante YouTube y progresivamente se sumó a otras plataformas, asegura que el uso excesivo e ininterrumpido de dichas aplicaciones le acarreó diagnósticos de depresión, ansiedad, autolesiones y tendencias suicidas. Aunque antes del inicio formal del juicio, Snapchat y TikTok llegaron a acuerdos extrajudiciales, los términos siguen siendo reservados, mientras Google y Meta no conciliaron, por lo que continúan en litigio. En caso de ser halladas responsables, podrían enfrentarse a indemnizaciones millonarias y a la implementación obligatoria de nuevas medidas de seguridad.

La controversia es aún más compleja por la inexistencia de un consenso científico sobre la adicción a las redes sociales. Según recoge Wired en palabras de Eric Goldman, profesor de Derecho en la Universidad de Santa Clara, no existe una definición clínica ni jurídica ampliamente reconocida para este fenómeno. Mientras la defensa argumenta que el enfoque debe estar en el valor y la libertad de uso, posiciones opuestas sostienen que sí hay un consumo problemático que provoca consecuencias negativas en la salud mental, especialmente entre adolescentes.

El veredicto definitivo se espera en unas semanas y podría marcar un hito fundamental para la regulación de las redes sociales y el debate sobre la protección mental de los menores. Ya se planean otros 21 juicios de prueba durante el año, lo que podría ampliar el alcance de las decisiones judiciales y potenciar debates globales sobre las medidas adecuadas para resguardar a los niños y adolescentes.

¿Qué es el “scrolling” y cómo está involucrado en las acusaciones contra las redes sociales?

El “scrolling” se refiere a la acción repetida de deslizar el dedo u objeto sobre la pantalla de un dispositivo para ver contenido nuevo de manera continua. En el contexto del juicio contra Meta y Google, esta función ha sido señalada por la demandante como uno de los elementos que favorecen el uso compulsivo e ininterrumpido de plataformas como Instagram y Facebook.

Esta dinámica es considerada por los acusadores como un mecanismo que mantiene al usuario constantemente expuesto a nuevos estímulos, lo que podría dificultar el momento de dejar de usar la aplicación. Sin embargo, la defensa rechaza la idea de una intencionalidad adictiva y sostiene que el uso prolongado se basa en la utilidad percibida por los usuarios. El debate en torno a si el “scrolling” puede llegar a ser patológico o simplemente parte del diseño funcional sigue siendo uno de los puntos centrales en el juicio.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

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