El secreto para un lomo de res jugoso y lleno de sabor según Harry Sasson: la magia de la mantequilla y el tomillo

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Descubre cómo la elección de grasas y el uso de hierbas pueden transformar el sabor de tus carnes favoritas.

La preparación culinaria puede elevarse a otro nivel gracias a la utilización de grasas en la cocina, un elemento esencial no solo por su aporte calórico sino por su papel en la transmisión de sabores y aromas. Al emplear ingredientes como aceites vegetales, mantequilla, margarinas o grasas animales, se potencia el perfil gustativo de los alimentos mediante la incorporación de distintas capas de sabor, según destaca el reconocido chef Harry Sasson en su espacio semanal. Este principio se aplica desde la cocción de simples huevos hasta elaboraciones más sofisticadas, como el lomo de res presentado en la receta de la semana.

La propuesta de Sasson consiste en enriquecer una pieza de carne de res mediante una técnica sencilla: la combinación de mantequilla sin sal, ajo y tomillo fresco. Esta mezcla, utilizada en el momento adecuado de la cocción, permite que los jugos y fragancias de los ingredientes se impregnen en la carne, logrando una experiencia sensorial notable. El proceso, además, no se limita al lomo de res; puede adaptarse de manera efectiva a cortes de cerdo, cordero, pollo, pavo o pescado, mostrando la versatilidad de la grasa como aliada en la cocina.

En la lista de ingredientes presentada para dos personas, se recomienda trabajar con dos medallones de lomo de res (de 300 gramos cada uno), entre dos y tres cucharadas de mantequilla sin sal, una cabeza de ajo partida por la mitad, una ramita de tomillo fresco, sal y pimienta negra recién molida. La elección de ingredientes frescos y de calidad resalta como un factor fundamental para conseguir el resultado esperado.

En cuanto al procedimiento, se inicia sazonando la carne con sal y pimienta al gusto. Posteriormente, los medallones se asan en una sartén de hierro —ideal para lograr un dorado uniforme— empleando aceite neutro, preferido por su sabor y aroma imperceptibles. Tras voltear las piezas de carne, se incorpora la mantequilla, el ajo y el tomillo. En el momento previo a alcanzar el punto de cocción deseado, se recomienda bañar la superficie de la carne con la mantequilla aromatizada, utilizando una cuchara, para realzar la textura y potenciar la riqueza de sabores.

El método presentado por Harry Sasson, cuyo trabajo puede consultarse en www.harrysasson.com, resalta la importancia de pequeñas técnicas aplicadas con precisión, que convierten recetas cotidianas en platos memorables. Al integrar hierbas y grasas en el instante justo, se eleva el sabor y se revaloriza la experiencia en la mesa, demostrando que, con creatividad y dedicación, la cocina puede ser un espacio para explorar nuevos matices gastronómicos a partir de recursos básicos.

¿Por qué la elección de la sartén influye en el resultado final al preparar carnes?

La sartén adecuada, como la de hierro recomendada por Sasson, distribuye el calor de manera más uniforme que otros materiales, lo que ayuda a lograr una cocción pareja y un dorado óptimo en la superficie de la carne. Además, este tipo de sartén retiene la temperatura, permitiendo sellar los jugos en el interior y mejorar la textura final.

Este detalle es relevante porque, tal como señala la receta, el sello inicial con aceite neutro y el dorado con mantequilla y aromáticos son pasos clave para conseguir un plato jugoso y lleno de matices, algo que solo se obtiene con utensilios adecuados y atención al proceso de cocción.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

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