Paro armado de las Autodefensas Conquistadores de la Sierra Nevada paraliza Santa Marta tras operativo policial clave
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El Espectador es el periódico más antiguo del país, fundado el 22 de marzo de 1887 y, bajo la dirección de Fidel Cano, es considerado uno de los periódicos más serios y profesionales por su independencia, credibilidad y objetividad.
Visitar sitioLa presión territorial de estos grupos armados ha impactado la vida cotidiana y la economía local desde 2018.
Santa Marta vivió recientemente una paralización total como consecuencia de un “paro armado” decretado por las Autodefensas Conquistadores de la Sierra Nevada (ACSN). Esta medida fue una reacción directa ante el operativo de la Policía que logró ingresar sin mayor resistencia a un territorio históricamente controlado por las ACSN, terminando con la muerte de José Luis Pérez Villanueva, alias Cholo, segundo al mando, y varios de sus escoltas. De acuerdo con la información publicada, otro objetivo central del operativo era capturar a alias Pinocho, máximo comandante del grupo, lo que evidencia que la fuerza pública penetró los niveles más profundos de seguridad de esta organización. Dos hipótesis emergen: que el paro fue un distractor para facilitar la retirada de miembros del grupo, o una advertencia para mostrar al Gobierno la capacidad de control y presión de la banda en la región.
Este no es el primer episodio en el que las ACSN demuestran poder en la región, aunque nunca se había registrado una parálisis masiva similar en Santa Marta. Según la información, dicha organización ha tenido presencia en la zona bajo diferentes nombres y estructuras, adaptándose y sobreviviendo durante cinco décadas. Su dominio en la vertiente norte de la Sierra Nevada va desde el municipio de Ciénaga pasando por Santa Marta y llegando hasta Riohacha, lo que les ha garantizado una longevidad poco común frente a otros grupos armados o paramilitares.
En el corredor entre Santa Marta y La Guajira, únicamente las ACSN y el Ejército Gaitanista de Colombia (EGC), conocido como el Clan del Golfo, poseen suficiente capacidad militar sostenida. Su disputa por territorio y economías ilegales –extorsión a palmicultores, bananeros y al sector turístico, así como la prestación de logística para narcotraficantes– mantiene altos índices de violencia y control social. En Riohacha, las ACSN se enfrentan además con bandas locales, y el EGC con “Los Primos” al sur de La Guajira. La Defensoría del Pueblo, en 2018, documentó cómo las ACSN imponían cobros a la actividad comercial y controlaban el funcionamiento de servicios turísticos y transacciones inmobiliarias.
No solo operan mediante la intimidación: su cohesión familiar y comunitaria les ha permitido establecer una gobernanza armada en la que ofrecen “justicia” y, en algunos casos, bienes y servicios. Así, el Estado legal predomina en cabeceras municipales, mientras en las zonas rurales el dominio lo ejercen los actores armados ilegales, llevando a una convivencia entre la institucionalidad formal y la autoridad de facto de grupos como las ACSN. La historia política local también está marcada por vínculos de colaboración, encubrimiento o pragmatismo entre políticos y estructuras armadas, aunque hoy estos nexos son menos visibles.
La respuesta militar actual del Gobierno cumple promesas de campaña, pero expertos advierten que la mera acción armada no bastará: es fundamental combatir las rentas ilegales y fortalecer las capacidades institucionales si se quiere recuperar de manera duradera el control en estos territorios.
¿Cómo logran las Autodefensas Conquistadores de la Sierra Nevada mantener su control en Santa Marta y la Sierra Nevada?
Las ACSN han construido una gobernanza armada basada en extensos lazos familiares y su integración social con las comunidades locales. Esto les ha permitido ejercer autoridad, ofrecer bienes y servicios –incluida la “justicia”– y establecer una red de protección criminal que garantiza su permanencia e influencia, además del miedo generado por la violencia y la extorsión, como documentó la Defensoría del Pueblo en 2018.
¿Cuáles son las principales actividades ilegales de las ACSN en el corredor Santa Marta-Guajira?
De acuerdo con la información del texto, las ACSN se dedican principalmente a la extorsión de sectores productivos (palmicultores, bananeros, turismo), prestación de logística y seguridad para narcotraficantes, control de transacciones inmobiliarias en áreas costeras y rurales, e imposición de regulaciones sobre el comercio y los servicios turísticos. Su portafolio de rentas ilegales y control territorial ha sustentado su poder por décadas.
Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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