Regiotram del Norte: El tren que divide a Bogotá y el Gobierno Nacional en una polémica de alto voltaje
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El Espectador es el periódico más antiguo del país, fundado el 22 de marzo de 1887 y, bajo la dirección de Fidel Cano, es considerado uno de los periódicos más serios y profesionales por su independencia, credibilidad y objetividad.
Visitar sitioTensiones entre Casa de Nariño y Palacio de Liévano ponen en vilo el futuro del Regiotram del Norte.
El destino del Regiotram del Norte, un ambicioso tren de cercanías que busca transformar la conectividad entre Zipaquirá y Bogotá utilizando la infraestructura férrea existente, se ha convertido en el centro de una disputa política de alto nivel. Este proyecto, visto como fundamental para la movilidad regional, ahora enfrenta un ambiente de desencuentros entre el gobierno central de Colombia y la administración distrital de Bogotá, marcando una nueva etapa en las relaciones entre la Casa de Nariño y el Palacio de Liévano.
La polémica surgió después de la expedición del documento Conpes 4190 por parte del Gobierno Nacional, el cual, según denuncias de la Alcaldía de Bogotá, excluye a la ciudad tanto de las decisiones fundamentales como del esquema de financiación del Regiotram. Miguel Silva Moyano, secretario general de la Alcaldía, manifestó públicamente su desconcierto, afirmando que ningún equipo de la administración distrital fue consultado sobre la versión final del proyecto. Esta postura fue detallada por El Espectador, resaltando la distancia creciente entre las autoridades nacionales y distritales.
La respuesta desde el Gobierno Nacional no se hizo esperar. El presidente de la República, Gustavo Petro, usó sus redes sociales para negar que la capital haya sido sorprendida por la decisión. Según su versión, relatada también en sus declaraciones públicas, Bogotá habría sido invitada el año anterior a participar en la cofinanciación del Regiotram, pero optó por no asistir a la reunión convocada. Ante esta ausencia, explica el mandatario, el Estado decidió asumir la totalidad de la inversión, con el objetivo de materializar el corredor férreo desde Zipaquirá hasta el norte de la metrópoli.
De acuerdo con Petro, esta medida busca garantizar que el proyecto no se detenga por falta de apoyo financiero de la ciudad. La Nación cubrirá así el 82% del monto total, incluyendo la porción presupuestal asignada a Bogotá. Sin embargo, la versión del Distrito contradice la postura del Gobierno Central, ya que el secretario Miguel Silva asegura que tenían disponibles COP 2,3 billones y que la principal preocupación era la existencia de problemas técnicos en el trazado, no la falta de recursos económicos.
La decisión de dejar a Bogotá por fuera del proceso decisorio reaviva preocupaciones sobre la integración urbanística y la articulación con el sistema de transporte metropolitano. Voces autorizadas, como la de Germán Prieto, recalcan que un tren de este alcance, al no sumar la visión de las autoridades locales, podría fracasar en su propósito de convertirse en una solución efectiva para la región. La incertidumbre se mantendrá hasta la reunión convocada entre el alcalde Carlos Fernando Galán y el gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, donde las partes intentarán definir si el Regiotram seguirá un enfoque regional o será ejecutado como una obra nacional sobre el territorio capitalino, pero sin el consenso de su administración.
¿Qué significa CONPES y cuál es su impacto en proyectos como el Regiotram del Norte?
El término CONPES hace referencia al Consejo Nacional de Política Económica y Social, que es el principal organismo de coordinación y planificación de políticas públicas en Colombia. Los documentos CONPES, como el 4190 citado en el caso del Regiotram del Norte, definen las directrices, esquemas de financiación y base técnica sobre la que se desarrollan grandes proyectos nacionales. Su impacto es determinante, pues sin el respaldo de un CONPES, iniciativas complejas de infraestructura no pueden asegurar recursos ni el respaldo interinstitucional necesario.
En consecuencia, cuando se adopta un documento CONPES que excluye a un actor local clave, como la Alcaldía de Bogotá en el proyecto Regiotram del Norte, no solo se trasladan las responsabilidades de financiación; también se modifican los canales de decisión y se limita la capacidad de la ciudad para incidir en el diseño y ejecución del proyecto, lo que puede afectar la integración y éxito de la obra.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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