Colombia afronta un racionamiento programado de gas natural por segunda vez en el año a raíz de una contingencia técnica reportada en la planta regasificadora Spec, ubicada en Cartagena. La emergencia genera un déficit proyectado de 133 millones de pies cúbicos por día, cifra que representa cerca del 13 % del consumo diario de gas en el territorio nacional.
El informe preliminar publicado por el Ministerio de Minas y Energía precisa que, del faltante total, alrededor de 30 millones de pies cúbicos diarios afectan a la demanda esencial, franja que abarca a los usuarios residenciales y a los pequeños comercios.
La eventualidad técnica se originó en uno de los trenes encargados del proceso de regasificación del combustible importado en la terminal marítima. La empresa Spec confirmó que las labores de mantenimiento y reparación requerirán entre seis y ocho días de trabajos continuos, periodo durante el cual la capacidad de entrega al sistema nacional sufrirá una reducción temporal. La falla afecta a un equipo distinto al que registró averías semanas atrás en el anterior episodio de restricción.
Ante la disminución del volumen disponible, la reglamentación del Ministerio establece una jerarquía de priorización para el abastecimiento del combustible en el mercado interno. En primer lugar, la norma protege a los hogares colombianos y pequeños comercios que integran la demanda esencial. En segundo término, la medida ampara a los usuarios de gas natural vehicular, seguidos en el tercer renglón por las térmicas destinadas a la generación de energía eléctrica. Finalmente, la industria y los compromisos de exportación quedan ubicados al final de la cadena de asignación.
La normativa gubernamental determinó además un tope en los precios de transacción en el mercado energético durante la contingencia. La directriz ordena que el gas natural reasignado por efecto del racionamiento programado no se podrá comercializar a tarifas superiores a las pactadas en los contratos originales entre compradores y propietarios del recurso.