Prosperidad Social entregó varias obras, ayudas, maquinaria y muchos otros beneficios en el Chocó
En diferentes municipios y zonas de este departamento, decenas de familias recibieron artículos que les ayudarán en su trabajo y vida diaria.
Comunidades rurales de los municipios de Quibdó y Riosucio, en el departamento del Chocó, recibieron durante los últimos días una serie de obras, equipos e insumos productivos que buscan fortalecer la economía local, mejorar la seguridad alimentaria y facilitar procesos de comercialización en territorios que históricamente han enfrentado dificultades de acceso y conectividad.
Las entregas fueron realizadas por Prosperidad Social a través del programa Iraca, una estrategia dirigida a comunidades étnicas que combina acciones relacionadas con soberanía alimentaria, generación de excedentes agroproductivos y fortalecimiento social y comunitario.
Las intervenciones incluyeron desde adecuaciones de infraestructura comunitaria hasta la entrega de maquinaria agrícola, vehículos de carga y herramientas para actividades productivas en diferentes zonas del departamento.
Motocargueros para productores de Riosucio
Uno de los proyectos más destacados se desarrolló en el corregimiento de Playa Roja, en Nuevo Belén de Bajirá, jurisdicción de Riosucio.
Allí fueron entregados 16 motocargueros destinados a familias vinculadas al programa. Los vehículos serán utilizados para transportar productos agrícolas desde las fincas hacia los centros de comercialización.
La medida busca solucionar una de las principales dificultades de la región: el aislamiento geográfico y los altos costos de movilización de productos como plátano, yuca, cacao, zapote y piña.
Según la entidad, la iniciativa beneficiará a 245 familias pertenecientes a los consejos comunitarios de Pedeguita y Mancilla y de la cuenca del río Salaquí. La inversión total alcanzó los 1.931 millones de pesos.
Casa comunitaria y tienda en Guayabal
En el corregimiento de Guayabal, zona rural de Quibdó, 120 hogares fueron beneficiados con el mejoramiento y dotación de la casa comunitaria del Consejo Comunitario de Comunidades Negras.
La inversión superó los 40 millones de pesos y estuvo enfocada en recuperar un espacio destinado a reuniones, actividades comunitarias y procesos organizativos.
Además, se entregó la tienda comunitaria denominada La Solución, concebida como un mecanismo para fortalecer las actividades económicas de la zona y facilitar el acceso a productos básicos.
El proyecto incluyó adecuaciones físicas y dotación con congeladores, nevera, impresora, televisor y productos de la canasta familiar. La inversión fue de 132 millones de pesos.
Durante la jornada, el director de Prosperidad Social, Mauricio Rodríguez Amaya, destacó que este tipo de iniciativas buscan fortalecer el desarrollo colectivo de las comunidades y recuperar espacios que contribuyan a la organización social y económica de los territorios.
Producción avícola para familias rurales
En Guayabal también se realizó seguimiento a las unidades productivas avícolas implementadas por el programa.
Un total de 76 hogares recibieron galpones para gallinas ponedoras, además de insumos necesarios para su funcionamiento.
Cada familia fue dotada con 36 aves, con el objetivo de promover el autoconsumo y generar excedentes para la venta.
La inversión en este componente fue de 228 millones de pesos.
Ana Isabel Moreno Córdoba, representante legal del consejo comunitario de Guayabal, señaló que el programa ha contribuido a fortalecer la organización familiar y comunitaria, además de recuperar prácticas tradicionales que hacían parte de la identidad del territorio.
Equipos productivos en Munguidó
Otra de las intervenciones se desarrolló en la vereda La Playa, ubicada a orillas del río Munguidó, en Quibdó.
En esta comunidad fueron entregados equipos destinados al fortalecimiento de actividades agrícolas y agroindustriales.
Entre ellos se encuentran una trilladora de arroz para facilitar el procesamiento local de las cosechas y un motor diésel destinado a optimizar la transformación de caña de azúcar para la producción de derivados tradicionales como panela, miel y viche.
También se entregaron tanques de almacenamiento, equipos para destilación, un motor fuera de borda para apoyar la comercialización de productos y diferentes herramientas complementarias.
La iniciativa beneficia a 70 hogares de la zona y contó con una inversión cercana a los 233 millones de pesos.
Inversión en soberanía alimentaria
De acuerdo con Prosperidad Social, todas estas acciones forman parte de una estrategia más amplia orientada a fortalecer la inclusión productiva de comunidades étnicas y rurales.
La entidad informó que la inversión total destinada al fortalecimiento de la soberanía alimentaria en el departamento del Chocó asciende a 78.719 millones de pesos.
Los proyectos buscan no solo mejorar las condiciones de producción de las familias beneficiarias, sino también impulsar procesos de comercialización, transformación de materias primas y organización comunitaria en territorios que durante décadas han enfrentado altos niveles de vulnerabilidad y limitaciones para acceder a oportunidades económicas.
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