Perro héroe frustra envío de cocaína a Europa: así operó la redada sorpresa en una paquetería de Armenia
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Visitar sitioLa Policía intercepta en Armenia un envío de cocaína oculto rumbo a Europa; así operó el canino Max.
En una operación dirigida a desarticular redes de narcotráfico con alcance transnacional, la Policía Nacional, bajo la dirección del coronel Carlos Mario Bustamante Bermúdez en el departamento del Quindío, logró interceptar un envío de cocaína que tenía como objetivo llegar al continente europeo. La intervención se desarrolló como parte de la estrategia “Seguridad, Dignidad y Democracia”, puesta en marcha para fortalecer los procesos de detección y prevención en torno al tráfico ilegal de sustancias.
La acción se llevó a cabo en una reconocida compañía de mensajería y paquetería ubicada en Armenia, exactamente en la intersección de la carrera 15 con calle 22, donde opera un alto volumen de envíos tanto nacionales como internacionales. Allí, la Seccional de Carabineros y Protección Ambiental ejecutaba labores rutinarias de control cuando la unidad canina, compuesta entre otros por el perro entrenado ‘Max’, detectó una anomalía en uno de los paquetes listos para ser enviados al extranjero.
Fue la señal pasiva de Max, sentándose frente a la encomienda sospechosa, lo que alertó a los agentes sobre la posible presencia de sustancias ilegales. Según el informe oficial, este método de aviso permite garantizar la integridad de la evidencia al evitar la manipulación inmediata y brusca del paquete.
Durante la inspección minuciosa, los uniformados identificaron que el paquete explotaba un método de ocultamiento sofisticado: la droga estaba escondida en una revista, cuyas hojas habían sido tratadas y adheridas a una placa diseñada para disimular la presencia del alcaloide.
Tras someter el material a la prueba preliminar de narcotex, se confirmó la presencia de clorhidrato de cocaína, acumulando un peso total de 470 gramos. El paquete estaba destinado a Madrid, España, lo que revela una clara intención de llevar la droga al mercado europeo, donde adquiere un valor superior al estimado en Colombia.
El coronel Bustamante Bermúdez resaltó la precisión y el profesionalismo de todo el cuerpo policial implicado, especialmente de la Dirección de Carabineros, enfatizando el impacto que operaciones como esta tienen en contra de las finanzas de organizaciones criminales. Según lo reportado, el valor comercial de la sustancia incautada rondaría los 18 millones de pesos colombianos.
Una vez finalizados los procedimientos judiciales y la sustancia extraída fue pesada, las autoridades dejaron la droga bajo custodia de la Fiscalía General de la Nación, que se encargará de los trámites legales y su eventual destrucción. El vocero oficial reafirmó que la institución fortalecerá los controles en bodegas y centros logísticos, con el objetivo de evitar que el sistema de encomiendas sea explotado como una vía para el tráfico ilícito internacional de estupefacientes.
Así, la labor conjunta entre tecnologías de inspección, equipos caninos especializados y la inteligencia policial continúa siendo fundamental para obstaculizar el accionar de las redes de narcotráfico en Colombia y su proyección internacional. ¿Hasta dónde se podrá fortalecer el control en los sistemas de paquetería para impedir nuevas estrategias de tráfico ilegal?
¿Cómo funciona la señal pasiva en unidades caninas antinarcóticos?
La señal pasiva es la forma en que los caninos entrenados para la detección de drogas informan a sus guías sobre la presencia de sustancias prohibidas. A diferencia de una reacción activa, que podría involucrar ladridos o rascado del paquete, la señal pasiva suele ser sentarse o quedarse quietos frente al objeto sospechoso. Esta técnica previene daños a la evidencia y conserva la integridad del paquete hasta la inspección oficial, como se evidenció en el caso descrito por la Policía Nacional en Quindío.
La adopción de señales pasivas es considerada una práctica estándar en procedimientos policiales modernos porque aumenta la fiabilidad de los hallazgos y ofrece garantías ante los procesos legales, evitando la posible contaminación o destrucción involuntaria de los elementos probatorios. Tal metodología, confirmada por los recientes operativos, representa un componente clave en la lucha contra el tráfico de drogas.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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