Un mural de piedra, encuentro y perdón: víctimas y exmilitares honran la memoria en Isnos, Huila

Nación
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En Isnos, víctimas y exmilitares crearon un mural único que busca sanar heridas del conflicto armado.

En la mañana del 27 de marzo de 2026, en el municipio de Isnos, al suroccidente del Huila, familiares de víctimas de ejecuciones extrajudiciales y exintegrantes del Ejército colombiano se reunieron para la culminación de una obra profundamente simbólica: un mural de piedra, levantado en la Institución Educativa José Eustasio Rivera. Esta pieza artística, nombrada “Huellas imborrables en la memoria”, busca dignificar la memoria de 16 civiles inocentes, asesinados en hechos que, según información de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), constituyen crímenes de guerra y de lesa humanidad ocurridos entre 2005 y 2008. En estos crímenes, se señalan como máximos responsables a 11 antiguos militares actualmente imputados en el subcaso Huila del caso 03, el cual investiga asesinatos y desapariciones forzadas de civiles presentados falsamente como bajas en combate.

El proyecto se materializa como parte de la “Ruta de la Memoria y la Reconciliación”, una iniciativa impulsada por víctimas cuyos expedientes están en manos de la JEP, bajo supervisión del magistrado Alejandro Ramelli. Solo en esta región, la investigación abarca 200 homicidios y 32 desapariciones forzadas. El Observatorio Surcolombiano de Derechos Humanos, Paz y Territorio (Obsurdh), organización sin ánimo de lucro que representa a alrededor de 800 víctimas indirectas, ha sido clave para llevar adelante acciones concretas de memoria, como la construcción de murales similares en los municipios cercanos de Pitalito y Garzón.

La creación del mural fue fruto de meses de trabajo conjunto entre víctimas y exintegrantes del Ejército. Desde enero de ese año, participaron en cada etapa de elaboración, modelando la placa de concreto y dando vida a las imágenes que relatan tanto la vida rural y cotidiana de los afectados como los caminos del dolor y la esperanza. Este proceso constituye un avance hacia sentencias restaurativas, pues las víctimas han solicitado que la “Ruta de la Memoria y la Reconciliación” sea considerada dentro de las acciones restaurativas que la JEP evalúa en su Resolución de Conclusiones, como parte del cumplimiento anticipado de la Sanción Propia impuesta a los responsables.

El mural incluye una placa que honra con nombre propio a cada una de las víctimas, entre quienes solo sobrevive Aladino Ríos Sánchez, quien durante el proceso de construcción se reencontró con quien dio la orden para atentar contra su vida, el exteniente Julián Andrés Calderón. La obra recoge tanto elementos de la identidad local —como representaciones del Salto de Bordones y la geografía del Alto Magdalena— como recursos simbólicos de fe y resistencia: un gran árbol de cachingo, una paloma blanca, una planta suculenta y la figura del Sagrado Corazón de Jesús. Destaca la inclusión de una estatua humana en homenaje a Miller Andrés Blandón, víctima en 2008.

Durante la entrega, Silvia Segura Manrique, abuela de Miller Andrés Blandón, resaltó el valor de la memoria y de las nuevas formas de reparar el daño causado a las familias. Funcionarios como la magistrada Diana María Vega Laguna y representantes de la JEP subrayaron el carácter humano y reconciliador del proceso, destacando el papel del arte como fin en sí mismo y herramienta de reconstrucción del tejido social. La comunidad educativa se comprometió a cuidar la obra y a usarla pedagógicamente, apoyando así la idea de que recordar es clave para evitar la repetición de estos crímenes.

¿Cuál es el significado de la justicia transicional en el contexto de la JEP?

La justicia transicional es un modelo destinado a abordar violaciones graves a los derechos humanos ocurridas en contextos de conflicto armado, buscando verdad, reparación, justicia y garantías de no repetición. En Colombia, la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) es la encargada de investigar casos como el de los falsos positivos en Huila, facilitando el encuentro entre víctimas y responsables, promoviendo acciones restaurativas como el mural de Isnos, y considerando elementos simbólicos y materiales que faciliten reflexión, aprendizaje y reconciliación.

Este enfoque reconoce que, más allá de imponer sanciones, resulta fundamental construir memoria colectiva y forjar escenarios para sanar heridas, contribuyendo así a una paz duradera y a la dignificación de quienes han sufrido la violencia.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

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