Minería ilegal dentro de un batallón militar en Antioquia: la investigación que sacude a Colombia

Nación
Tiempo de lectura: 4 min

Tú navegador no es compatible para reproducir este audio

por: 

Compañía líder de televisión, radio y digital en Colombia.

Visitar sitio

Una mina ilegal operaba en secreto dentro de una base militar en Antioquia: el hallazgo que sacude a Colombia.

El Ministerio de Defensa de Colombia ha iniciado una investigación para esclarecer las responsabilidades relacionadas con la presencia de una mina de oro ilegal ubicada dentro de los terrenos del Batallón Rifles, en Antioquia. Esta situación salió a la luz tras una denuncia hecha por Federico Ríos, quien trabaja como fotoperiodista para The New York Times. La existencia de minería ilegal en zonas aledañas era conocida, pero la revelación de que estas actividades se desarrollaban incluso dentro de una base militar ha encendido las alarmas sobre posibles omisiones o irregularidades por parte de las autoridades responsables.

Ríos relató a Noticias Caracol que el predio donde se ubica la mina ilegal fue incautado a un reconocido exparamilitar y ha estado bajo administración del Gobierno Nacional durante años. A pesar de esto, la explotación minera ilícita prosperó en el área, llegando incluso a estar bajo el control del Clan del Golfo, uno de los grupos armados ilegales más influyentes en Colombia. Durante su investigación, el fotoperiodista fue informado por un trabajador que también había operaciones mineras dentro del mismo batallón militar, lo que lo llevó a documentar la gravedad de la situación usando un dron.

Las imágenes captadas confirmaron la existencia de varias bocas de mina en el interior del Batallón Rifles número 31, contradiciendo la versión inicial del comandante del batallón, coronel Echeverry, quien aseguró que la minería se limitaba a terrenos vecinos. Sin embargo, al verificar directamente la ubicación, el propio coronel se sorprendió al evidenciar que las minas permanecían dentro del área militar.

La situación escaló cuando, al proceder a destruir maquinaria utilizada para la minería ilegal, tanto militares como el propio periodista se enfrentaron a la resistencia violenta de los mineros, quienes reaccionaron lanzando gasolina e intentando prender fuego, en un incidente que puso en riesgo la vida de los presentes.

En su defensa, el Ejército colombiano emitió un comunicado señalando que desde 2022 han reportado a la Fiscalía y a la Procuraduría los daños ambientales causados por estas actividades ilegales y han ejecutado más de 20 intervenciones para inutilizar maquinaria. Por otra parte, fuentes de inteligencia militar revelaron a Noticias Caracol que los túneles excavados por los mineros clandestinos llegaron a ubicarse a escasos dos metros de una de las garitas del batallón, una situación que también fue oportunamente denunciada.

En palabras del ministro de Defensa, general (r) Pedro Sánchez, la posibilidad de que estas operaciones ilegales hayan ocurrido dentro de una unidad militar resulta inadmisible y anunció una visita de comisión especial para confirmar los hechos y tomar las medidas correspondientes. Según las autoridades, la minería ilegal constituye una de las economías ilícitas de mayor magnitud y crecimiento en Colombia, siendo responsable de hasta el 80% del oro extraído en el país. El reportaje del NYT advierte que parte de ese oro termina siendo exportado hasta la Casa de la Moneda de Estados Unidos, lo que añade una dimensión internacional al problema.

¿Cómo afecta la minería ilegal a las comunidades locales?

Esta pregunta cobra relevancia ante la magnitud del fenómeno de la minería ilegal, que no solo implica problemas ambientales y de orden público, sino que también tiene impactos directos en la vida diaria de las comunidades afectadas. La presencia de actores armados al margen de la ley, como el Clan del Golfo, y el daño causado a los ecosistemas locales pueden modificar las dinámicas sociales y económicas de la región.

El control de la minería ilegal por parte de grupos criminales contribuye a consolidar economías subterráneas que reemplazan actividades tradicionales y legales, al tiempo que aumentan los niveles de violencia, inseguridad y desplazamiento. Estas prácticas generan tensiones con las autoridades, debilitan las instituciones locales y agravan la crisis ambiental, afectando a quienes dependen directa o indirectamente de los recursos naturales y de la estabilidad de su entorno.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

Temas Relacionados:

Te puede interesar

Sigue leyendo