Miguel Quintero, hermano de Daniel Quintero, irá a casa por cárcel por caso de corrupción
Tú navegador no es compatible para reproducir este audio
Miguel Quintero, hermano del actual Superintendente Nacional de Salud de Colombia, estaba bajo la lupa por un escándalo en Antioquia.
El Juzgado 27 Penal Municipal con Función de Control de Garantías de Medellín definió medida de aseguramiento en prisión domiciliaria contra Miguel Quintero Calle, hermano del exalcalde de Medellín Daniel Quintero Calle, por un proceso judicial por corrupción contractual a pesar de que la defensa presentó nuevas evidencias.
La Fiscalía General de la Nación lo señaló como presunto cerebro de una red para desviar recursos públicos. Los hechos investigados ocurrieron en 2020, cuando Miguel Quintero era además exconcejal de la capital antioqueña.
El caso involucra al Área Metropolitana del Valle de Aburrá y al Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Itagüí. Ambas entidades suscribieron seis contratos por 17.656 millones de pesos para kits de bioseguridad durante la pandemia.
Según la Fiscalía, esos contratos favorecieron a dedo a contratistas cercanos a Quintero Calle, a cambio de comisiones ilícitas. Esas comisiones habrían oscilado entre el 15 % y el 20 % del valor total de los contratos.
El 15 de septiembre de 2026, el Juzgado 27 Penal Municipal de Garantías de Medellín avaló la imputación.
Ese día, tras varios aplazamientos, la Fiscalía formalizó cargos por peculado por apropiación e interés indebido en contratos. Miguel Quintero Calle se declaró inocente ante el juzgado y rechazó formalmente todos los cargos imputados.
Lo acompañaron en la diligencia otros tres procesados: Álvaro Villada, Vanessa Álvarez y Sebastián de Dios Ortega Urán. La fiscal 40 del caso solicitó medida de aseguramiento intramural, es decir, cárcel, únicamente contra Miguel Quintero Calle.
Según la fiscal, existe riesgo de que el investigado intente evadir la justicia huyendo a otro país. La Procuraduría General de la Nación respaldó esa solicitud, argumentando una “gran capacidad” de evasión por parte del procesado.
Entre las pruebas presentadas figuran testimonios del médico Misael Cadavid y la exfuncionaria Laura María Higuita. La Fiscalía también reveló conversaciones en las que a Quintero Calle lo llamaban “Mister M”, “Miky” o “mi jefe”.
Un testigo con principio de oportunidad entregó información adicional, además de una camioneta avaluada en 700 millones de pesos. Durante el proceso, la Fiscalía denunció una infiltración irregular en la Rama Judicial para conocer avances de la investigación.
Esa filtración de información reservada despertó preocupación por la seguridad del proceso y de los testigos vinculados.
El abogado defensor, Santiago Trespalacios Carrasquilla, cuestionó que la Fiscalía negara acceso a controles posteriores de la investigación.
Según la defensa, esa negativa habría afectado el derecho al debido proceso de Miguel Quintero Calle. La audiencia para definir si Quintero Calle es enviado o no a prisión fue suspendida en múltiples ocasiones.
Temas Relacionados:
Recomendados en Nación
Te puede interesar
Sigue leyendo