Esperanza en Catatumbo: liberan a cinco policías secuestrados en medio del conflicto armado colombiano

Nación
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Cinco policías secuestrados por el Eln en Catatumbo fueron liberados tras semanas de incertidumbre.

El lunes 19 de enero, cinco policías colombianos que habían sido secuestrados a inicios de mes en la región del Catatumbo, al noreste de Colombia, recuperaron su libertad. Así lo confirmó la Defensoría del Pueblo a través de un comunicado oficial en el que se resaltó que los agentes se encuentran en buen estado de salud tras el cautiverio. La liberación representa una noticia esperanzadora tanto para los uniformados como para sus familias, quienes durante semanas vivieron gran incertidumbre sobre su paradero y condiciones.

Los agentes liberados fueron identificados como José Ricardo Carrillo, Carlos Eduardo Barrera, Edwin Fabián Manosalva, Ramón Alberto Coronel Medina y Daniel de Jesús Granada Quiroz. De acuerdo con la información proporcionada por la Defensoría del Pueblo, estos policías fueron capturados por el Ejército de Liberación Nacional (Eln) el pasado 6 de enero, cuando regresaban a la ciudad de Cúcuta, capital del departamento de Norte de Santander, luego de finalizar las festividades de fin de año.

La operación que permitió el regreso de los uniformados a la libertad estuvo encabezada por una comisión humanitaria conformada por la Iglesia católica, la Misión de Verificación de las Naciones Unidas (ONU) en Colombia y la propia Defensoría del Pueblo. La defensora del Pueblo, Iris Marín, manifestó en la red social X que la liberación representa un alivio para las familias y reiteró la importancia de que se liberen a las decenas de personas que aún permanecen secuestradas por el grupo armado en territorios como Norte de Santander, Arauca y otras regiones del país.

En su momento, el Eln emitió un comunicado justificando el secuestro. Según sus declaraciones, la Policía y el Ejército estarían colaborando con el Frente 33, una facción disidente de las antiguas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), con quienes el Eln mantiene enfrentamientos desde hace un año por el dominio territorial en Catatumbo. Además, señalaron a las fuerzas del Estado de presuntamente participar en actividades criminales en esa zona fronteriza.

El contexto de la liberación se enmarca en un panorama de violencia persistente en el Catatumbo, una región históricamente golpeada por el conflicto armado y la presencia de múltiples actores ilegales. Además del Eln, allí operan disidencias de las Farc, un reducto del Ejército Popular de Liberación (Epl) y diversas bandas vinculadas al narcotráfico. La situación de seguridad se ha visto agravada en el último año, con un notable incremento de combates y acciones violentas por el control de economías ilícitas. De acuerdo con el procurador general, Gregorio Eljach, al menos 163 personas han perdido la vida y más de 84.000 habitantes se han convertido en desplazados internos en 2025 como resultado directo de esta oleada de violencia en la región.

La liberación de estos cinco policías resalta la gravedad del conflicto que aún aqueja a varias zonas de Colombia y pone de relieve la necesidad de una intervención humanitaria y política que permita proteger a la población civil, restablecer el orden y garantizar los derechos fundamentales de las comunidades afectadas.

¿Qué actores armados ilegales operan actualmente en la región del Catatumbo?

En el Catatumbo, el conflicto armado está marcado por la presencia de diversas organizaciones ilegales que perpetúan la violencia en la zona, de acuerdo con la información de la Defensoría del Pueblo y declaraciones oficiales divulgadas tras los recientes acontecimientos. Estas agrupaciones incluyen al Ejército de Liberación Nacional (Eln), el Frente 33 –disidencia de las antiguas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc)–, así como un reducto del Ejército Popular de Liberación (Epl) y varias bandas dedicadas al narcotráfico.

La coexistencia y enfrentamientos entre estos grupos generan una situación de inseguridad constante para la población civil, con consecuencias como desplazamientos masivos, homicidios y control de economías ilícitas. El conflicto entre los mencionados actores armados evidencia la compleja red de intereses en juego y la urgencia de propuestas de solución integrales para atender el persistente drama humanitario que vive la región.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

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