Juzgado en Bogotá exonera a Lina Marcela Castillo de cargos por injuria y calumnia tras denuncias contra Hollman Morris

Nación
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El fallo destaca la protección reforzada de la libertad de expresión en denuncias de acoso laboral y de género.

Un juzgado de Bogotá exoneró a la periodista Lina Marcela Castillo de los principales cargos por injuria y calumnia que afrontaba tras denunciar en 2019 acoso sexual, amenazas y acoso laboral contra el entonces concejal Hollman Morris. La decisión, comunicada el 28 de septiembre, significa que Castillo ya no será juzgada penalmente por sus denuncias públicas sobre acoso; queda pendiente únicamente el debate sobre el presunto atropellamiento que, según ella, vivió con el esquema de seguridad de Morris. Así se cierra un complicado capítulo judicial contra Castillo, abierto a raíz de las declaraciones que hizo sobre su experiencia laboral entre 2016 y 2017, inicialmente publicadas en Facebook y luego ampliadas en entrevista con La FM. Las acusaciones que revivieron en 2023 en su contra, Castillo nunca las aceptó.

En el proceso, la jueza precisó que Castillo hablaba desde su propia vivencia, y explicó —de acuerdo con el expediente— que para mantener el cargo de calumnia era necesario probar que Castillo sabía que sus afirmaciones sobre el acoso sexual eran falsas y, aun así, optó por hacerlas públicas para afectar a Morris. Al no encontrar ese sustento probatorio y descartar que las amenazas estuvieran atribuidas directamente al exconcejal, la jueza cerró el caso en casi su totalidad. Según lo expresado en El Espectador, la fiscal general Luz Adriana Camargo ya había anticipado la importancia del caso por tratarse de un ejemplo de las dificultades que enfrentan periodistas a la hora de denunciar violencia de género y acoso en ambientes laborales tóxicos, y la facilidad con la que pueden ser procesados penalmente.

El caso tomó otra dimensión por el escrache, término jurídico —incluido en sentencias de la Corte Constitucional citadas por el juzgado—, que se reconoce como una forma de denuncia pública para exponer violencias de género, amparada por la libertad de expresión. De acuerdo con la jueza Ortiz Rassa, cuyas conclusiones recoge El Espectador, no se le puede exigir a una mujer que hace pública su historia los mismos requisitos de veracidad que a un periodista o a un tercero. Aunque la relación laboral de Castillo con Morris no fue formal, el juzgado aceptó que existía un vínculo de apoyo y voluntariado que la inserta en el entorno político del exconcejal.

Sin embargo, la acusación por calumnia relacionada con el supuesto atropellamiento seguirá en juicio, dado que implica hechos concretos e inconsistencias en el relato de Castillo que solo pueden aclararse en un juzgado.

Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

¿Por qué fue eximida Lina Marcela Castillo de los cargos por injuria y calumnia en su denuncia contra Hollman Morris?

Lina Marcela Castillo fue eximida de los cargos de injuria y calumnia porque la jueza consideró que sus denuncias públicas sobre acoso sexual se basaban en experiencias personales y no había pruebas de que ella supiera que fueran falsas. Además, sus declaraciones están protegidas bajo el derecho fundamental a la libertad de expresión, especialmente cuando se trata de denuncias sobre violencia de género, según sentencias recientes de la Corte Constitucional referenciadas por la jueza Ortiz Rassa.

¿Qué es el escrache y por qué fue relevante en el caso de Lina Marcela Castillo?

El escrache, de acuerdo con sentencias de la Corte Constitucional, es una forma de denuncia pública en la que una persona expone situaciones de violencia basadas en género para alertar a la sociedad. En el caso de Castillo, el escrache fue relevante porque la jueza señaló que quienes hacen este tipo de denuncias no deben cumplir los mismos estándares de veracidad o imparcialidad que periodistas o terceros, brindando protección reforzada a la libertad de expresión de las víctimas.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

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