Madre descubre a tiempo los peligros ocultos en WhatsApp: condena histórica por abuso infantil estremece Manizales

Nación
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El caso de una niña víctima revela nuevas alertas sobre riesgos y consecuencias del acoso digital infantil.

El Juzgado Cuarto Penal del Circuito de Manizales declaró culpable a Jorge Antonio Montes Duque tras concluir el juicio oral la semana pasada, relacionado con delitos cometidos en enero de 2018. La víctima fue una niña de apenas 10 años, en un caso que ha conmocionado a la comunidad local. La audiencia de lectura de sentencia final está programada para el próximo 6 de marzo, marcando el cierre de un proceso judicial que puso en evidencia los peligros a los que se enfrentan los menores en entornos digitales.

La denuncia contra Montes Duque surgió de manera inesperada: la madre de la menor, al tener su teléfono móvil dañado, pidió prestado el dispositivo de su hija. Fue entonces cuando, al revisar el contenido, encontró mensajes intercambiados entre su hija y el acusado durante una semana por la aplicación WhatsApp. Sin dudarlo, denunció los hechos ante las autoridades para poner fin a la amenaza que pendía sobre su familia.

En los mensajes que la niña recibió, el acusado le pedía que le enviara fotografías de ella desnuda y le proponía encuentros con fines de abuso sexual. Incluso, el hombre envió imágenes propias de sus partes íntimas, dejando claro su propósito y su obsesión por mantener a la menor en su dominio. La situación se agravó aún más cuando, a través de los mensajes, manifestó intenciones explícitas de explotar sexualmente a la víctima.

La madre, al notar la ausencia de foto de perfil en la cuenta del acusado, decidió continuar la conversación haciéndose pasar por su hija, estrategia que le permitió obtener una imagen del rostro del agresor y confirmar que se trataba de un vecino. Tanto el testimonio de la madre como el de la menor resultaron coherentes y convincentes ante la juez, quien valoró además las pruebas presentadas por la Fiscalía. La defensa no logró contradecir los hechos, lo que llevó a la declaración de culpabilidad de Montes Duque.

Tras la revelación de los mensajes y las intenciones del agresor, la familia de la víctima optó por abandonar el lugar donde residían para salvaguardar su bienestar físico y emocional. El caso evidencia la angustia y las difíciles decisiones a las que se ven obligadas las familias afectadas por delitos de este tipo, priorizando la seguridad de los menores frente al entorno conocido.

Frente a riesgos como estos, Unicef recomienda una vigilancia constante del entorno digital que frecuentan niños y niñas. Es indispensable que los cuidadores empleen herramientas de control parental para monitorear contenidos, contactos, comportamientos y tiempos de conexión a Internet. Además, resulta fundamental hablarles sobre los peligros que existen en línea, principalmente relacionados con la trata y la explotación sexual, así como las tácticas empleadas por tratantes o explotadores, tales como ofrecer regalos, pedir que guarden secretos o solicitar información personal. Los adultos de confianza deben promover reglas claras de seguridad y apertura para que los menores se sientan protegidos y puedan acudir a ellos en caso de sentirse inseguros.

¿Cuáles son las consecuencias psicológicas que pueden enfrentar los niños víctimas de acoso digital? Este tipo de violencia no solo pone en riesgo la integridad física de los niños, sino que también compromete su bienestar emocional y desarrollo social. El impacto puede generar traumas duraderos, afectando la confianza y las relaciones interpersonales de los menores, lo que subraya la importancia de la intervención oportuna y el apoyo profesional durante y después de situaciones de abuso.

Abordar el daño psicológico requiere un acompañamiento sensible por parte de familiares y especialistas, así como la creación de entornos seguros donde los menores puedan expresar sus emociones, reconstruir su seguridad y restaurar la confianza en su entorno inmediato. La labor conjunta entre las autoridades, la familia y la comunidad es fundamental para prevenir consecuencias a largo plazo y promover la recuperación integral del menor.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

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