JEP admite al exjefe paramilitar Saúl Severini Caballero como tercero civil por crímenes en el Caribe colombiano

Nación
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El fallo judicial incorpora a Severini en el caso Gran Magdalena, enfocado en alianzas entre civiles y paramilitares.

La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), órgano de justicia transicional en Colombia, ha admitido al exjefe paramilitar Saúl Severini Caballero, conocido por el alias “Camilo” y figura clave del extinto Bloque Norte de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), para que responda por crímenes cometidos en colaboración con miembros de la fuerza pública. Según información revelada por El Espectador, un auto de 36 páginas de la Sala de Reconocimiento de Responsabilidad de la JEP expone los motivos por los que Severini podrá someterse a la jurisdicción especial: no solo comandó estructuras relevantes de las AUC en el Caribe colombiano, sino que también actuó como financiador y facilitó la incursión paramilitar en Pivijay, Magdalena.

La solicitud de Severini para ser aceptado ante la JEP había sido radicada inicialmente en octubre de 2018; en ese momento fue rechazada porque el tribunal consideró que estaba fuera de su competencia. Sin embargo, después de un recurso de reposición, la Sala de Reconocimiento lo admitió, señalándolo como tercero civil y no como paramilitar. Severini fue capturado en septiembre de 2025 tras años de estar prófugo, para cumplir una condena de 33 años por el asesinato de la lideresa sindical Ledys Marina Pertuz en 2002.

Durante sus declaraciones ante la JEP en diciembre de 2025 y marzo de 2026, Severini reconoció su participación en al menos 299 homicidios y explicó la relación entre las AUC y sectores económicos, políticos y ganaderos de la región Caribe. A través de sus testimonios, también se conocieron detalles sobre alianzas entre autodefensas, empresarios y políticos como Jorge Gnecco y Salvatore Mancuso, así como sobre el respaldo a José Félix Lafaurie para la presidencia de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán).

El auto de la JEP documenta crímenes atribuidos al Bloque Norte y a Severini, como la masacre de Salaminita en 1999 y la incursión en Nueva Venecia en 2000, hechos que dejaron decenas de muertos, desaparecidos y desplazados. Entre sus conductas, la Sala resaltó la entrega de listados de presuntos colaboradores de la guerrilla para asesinarlos y el beneficio personal obtenido por Severini mediante protección de los paramilitares y adquisición irregular de tierras. Las versiones de otros exparamilitares, como Rodrigo Tovar Pupo (‘Jorge 40’), confirmaron su papel como intermediario político y económico.

Finalmente, la JEP determinó que Severini no fue comandante armado, pero sí pieza fundamental en la consolidación de las AUC en Magdalena, valiéndose de su posición de ganadero influyente. Por ello, ordenó su vinculación al subcaso Gran Magdalena, el cual investiga crímenes de la fuerza pública y civiles aliados con paramilitares, y le exigió rendir versión voluntaria, manteniéndolo bajo reclusión en la cárcel de Cómbita.

¿Por qué la JEP admitió a Saúl Severini Caballero como tercero civil y no como paramilitar?

La Sala de Reconocimiento de Responsabilidad de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) aceptó a Saúl Severini en el sistema de justicia transicional no en calidad de exparamilitar, sino como tercero civil. Esta decisión se fundamentó en el análisis de su papel como financiador, intermediario político y económico, y facilitador de la incursión paramilitar en Magdalena, pero sin un rol de comandancia armada formal dentro de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC). Esto lo ubica bajo una figura jurídica distinta y amplía el enfoque de la investigación para abordar la responsabilidad de civiles influyentes en la expansión del paramilitarismo.

¿Qué actos y crímenes se le atribuyen a Saúl Severini según la JEP?

La JEP documentó que Severini facilitó la entrada de las AUC a Pivijay, Magdalena, participó directa o indirectamente en homicidios, desplazamientos, desapariciones forzadas y masacres, como las de Salaminita y Nueva Venecia. Asimismo, utilizó su posición de poder para señalar falsamente a presuntos colaboradores de la guerrilla, quienes luego fueron asesinados, y se benefició del accionar armado con protección y adquisición ilícita de tierras.

Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

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